• Tamaño de fuente: A  A  A  A  
Un hombre camina en el interior de una catedral, ayer, en Indonesia. Foto: AP

Al menos 82 personas murieron y decenas resultaron heridas en un violento terremoto que sacudió la isla indonesia de Lombok, ayer, justo una semana después de otro mortal sismo en el mismo lugar. El nuevo sismo tuvo magnitud siete y su epicentro se localizó a 10 km de profundidad, según el servicio geológico de Estados Unidos (USGS). Le siguieron dos temblores —uno de ellos de magnitud 5.4— y unas 20 réplicas.

El ministro de Interior de Singapur, afirmó que hubo escenas de pánico y daños en el hotel donde se hospeda en Mataram. “Estaba en mi habitación, en la planta 10, trabajando con mi portátil. De pronto la habitación se agitó violentamente, se abrieron grietas en las paredes, era prácticamente imposible mantenerse de pie. Escuché gritos”, indicó Shanmugan en su cuenta de Facebook, reporta El País.

Las autoridades indonesias lanzaron una alerta de tsunami, que levantaron más tarde. El agua del mar entró, sin embargo, en dos localidades costeras, aseguró a una televisora local Dwikorita Karnawati, un alto responsable de la agencia de gestión de catástrofes.

La sacudida se sintió con fuerza en la vecina isla de Bali, uno de los destinos turísticos más populares de Indonesia, en donde residentes y turistas salieron a las calles despavoridos. También provocó daños leves en la ciudad javanesa de Bandung, a 955 km de distancia.

Éste es el segundo terremoto de gran potencia que sacude la isla de Lombok en una semana. El 29 de agosto, un sismo de magnitud 6.4, pero mucho menos profundo dejó 17 muertos y destruyó cientos de edificios. También provocó desplazamientos de lodo y piedras que tomaron por sorpresa a los senderistas que recorrían las montañas de la isla, muchos de los cuales quedaron bloqueados y tardaron más de 24 horas en descender.

En esta ocasión, según los socorristas, la mayor parte de los daños se concentraron en la principal ciudad de la isla, Mataram.

Agung Pramuja, responsable de los servicios de búsqueda y rescate de Mataram, explicó a AFP que el número de muertos ascendió a 82. El balance anterior era de 19 víctimas mortales. Entre los muertos hay un bebé de un año y una persona de 72 años, informó previamente otro portavoz, precisando que al menos 52 personas resultaron heridas.

Habitantes de la ciudad describieron una violenta sacudida que precipitó a la gente fuera de los edificios. “Todo el mundo corrió inmediatamente fuera de sus casas; todo el mundo estaba en pánico”, relató a AFP Iman, que como muchos indonesios sólo tiene un nombre.

En varios puntos de la ciudad se cortó el suministro eléctrico y los pacientes tuvieron que ser evacuados de los principales hospitales, explicaron responsables y testigos.

En imágenes difundidas por los medios podía verse a pacientes yaciendo en camillas fuera de una clínica, mientras doctores con batas azules se ocupaban de ellos.

Un portavoz de la agencia indonesia de gestión de catástrofes, Sutopo Purwo Nugroho, afirmó que numerosos edificios resultaron dañados en Mataram. “La mayoría eran inmuebles construidos con materiales poco sólidos”, precisó.

El ministro del Interior de Singapur, K. Shanmugam, que se encontraba en Lombok para una conferencia sobre seguridad, cuando tuvo lugar el terremoto, describió en Facebook la violenta sacudida que sintió en su habitación de hotel, situada en una décimo piso. “Las paredes se fisuraron, era casi imposible permanecer de pie”, afirmó.

Indonesia, un archipiélago de 17 mil islas e islotes, se sitúa en el conocido como Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona de fuerte actividad sísmica. Aunque el país registra numerosos sismos, la mayor parte no son peligrosos.

Compartir