Ole Nydahl, un Lama “extremo”

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Mónica Garza


Hace unos días pude entrevistar a un personaje extraordinario, Lama Ole Nydahl. Y digo extraordinario en toda la extensión de la palabra porque éste es un hombre que de común no tiene nada.

Doctorado en Filosofía, danés y laico, se dedica desde hace casi 50 años a la enseñanza de la meditación y filosofía budista tibetana y es popular en todo el mundo entre los instruidos en el tema, porque está reconocido con el rango de Lama por una de las escuelas religiosas antiguas del Tibet.

A sus 73 años, Lama Ole impresiona por su físico atlético, su mentalidad contemporánea y sobre todo por su discurso. Pero conocer la historia de su vida, impacta aún más…

Nació en Copenhague Dinamarca en el año de 1941 durante la ocupación de la Alemania Nazi en la segunda guerra mundial, sus padres eran maestros universitarios.

Después de finalizar su servicio militar, Ole Nydahl estudió filosofía en la Universidad de Copenhague y posteriormente un doctorado sobre Aldous Huxley, que lo convirtió en destacado exponente de la cultura europea de los años 60. Aunque sin escapar de la vida psicodélica de esa década, con drogas incluidas.

En ese tiempo reencontró a Hannah, su gran amiga de la infancia, con quien se casó en 1968. Viajaron a Nepal de luna de miel buscando emociones intensas, yoga y opio. Pero lo que encontraron fue el cambio más radical de sus vidas…

En 1969 conocieron al XVI Gyalwa Karmapa Rangjung Rigpe Dorje, líder espiritual del antiguo linaje Karma Kagyu del Budismo Tibetano. Ole y Hannah se convirtieron en sus primeros estudiantes occidentales.

Luego de tres años de estudios de filosofía budista y de entrenamiento intensivo en meditación, Lama Ole comenzó a enseñar Budismo en Europa a petición del XVI Karmapa. Regresó con su esposa a Europa con una carta de su maestro a la reina Margarita de Dinamarca, a quien pedía apoyo y protección a su causa. Dos años después construyeron el primer refugio budista tibetano en Copenhague. Siguió Austria, Suecia, Alemania, Francia, Noruega, Inglaterra y más tarde Estados Unidos, con centros en Nueva York y Chicago. Al día de hoy Lama Ole ha fundado 750 centros de meditación en casi 50 países, entre los que se incluye México. Es decir, ha creado el cuerpo más grande de estudiantes de budismo del Camino del Diamante en Occidente.

La vida de este hombre es la de un gitano vikingo que en camiseta y pantalones le da la vuelta al mundo dos veces al año enseñando a meditar en todos los idiomas posibles, a través de una instrucción muy poco ortodoxa, controvertida y muy seductora, sobre todo para los jóvenes que buscan exactamente ese discurso plagado de frases que rompen esquemas y obligan a elevar la reflexión sobre esta mente desperdiciada con la que vivimos, o más bien, con la que sufrimos porque queremos…

Lama Ole Nydahl visita México una vez por año, y si supieran cuántos célebres mexicanos, entre políticos y empresarios, buscan refugio en sus conferencias y retiros de meditación, realmente se sorprenderían…

Lama Ole asegura que México, pese a su condición de inestabilidad económica y violencia, es un país con un altísimo potencial de espiritualidad:

“Son lo que nosotros decimos en idioma danés, excitantes y brillantes. Si quieren algo, llevan su corazón ahí…”

“México es un país muy peligroso pero donde hay mucha gente que vive con estándares éticos muy elevados….Y por supuesto que el país está lleno de armas, pero la mayoría de la gente expresa el valor moral de comportarse correctamente a pesar del peligro a su alrededor. No huyen, y viven tan normalmente como pueden. Yo diría que esto es valiente y noble”…

“Es muy fácil olvidar los sentimientos de gozo y es muy fácil olvidar en qué conexión los obtuvimos. Nuestro gozo aparece en el momento en que nos relajamos, cuando no estamos en el pasado ni en el futuro, cuando no estamos tratando de probar o excusar nada, y es en esos momentos cuando las cosas vienen desde dentro y uno simplemente se siente bien”…

Ahí se los dejo de tarea!…

monica.garza@razon.mx
Twitter:
@monicagarzag

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