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ONU. Foto: Reuters
ONU. Foto: Reuters

El Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas debatirá y votará, por primera vez, una resolución sobre la situación de los derechos y libertades fundamentales en Venezuela.

El Grupo de Lima, integrado por países del continente americano, que se pronuncian por un cambio de rumbo en el gobierno de Nicolás Maduro, presentó de manera oficial a la secretaría del Consejo, un borrador de resolución que secundan Argentina, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guayana, Honduras, México, Paraguay y Perú.

La resolución se votará en uno de los dos últimos días de la trigésimo novena sesión del Consejo, que comenzó el pasado lunes y terminará el 28 de septiembre.

Será la primera vez que el consejo delibere y vote una resolución sobre la crisis venezolana, pues en sesiones pasadas, los países que impulsaron la iniciativa se dieron por vencidos, al ver que no contaban con los votos necesarios para aprobarla.

Para aprobar una resolución se necesita una mayoría simple de los 47 miembros que componen el Consejo.

  • El Dato: El canciller venezolano afirmó que su país volverá a colaborar en la ONU con el ingreso de Michelle Bachelet.

La resolución pide a la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, de la que se encarga actualmente la expresidenta de Chile, Michel Bachelet, que elabore un nuevo informe sobre los abusos en Venezuela, y que éste sea presentado en la sesión de junio del 2019.

La oficina ya elaboró en los últimos dos años varios informes sobre Venezuela, pero éstos no se pudieron presentar en el Consejo para ser debatidos al no haber sido solicitados por el organismo.

La propuesta “reafirma que todos los Estados tienen la responsabilidad de promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales de sus ciudadanos y cumplir sus obligaciones bajo los tratados y acuerdos de los que es parte”, y subraya que miles de venezolanos “han sido forzados a abandonar el país a causa de la crisis humanitaria, política, económica y social que seriamente afecta sus derechos humanos”.

Además pide al Gobierno que “abra sus puertas a la asistencia humanitaria para solucionar la escasez de comida y de medicinas, el aumento de la malnutrición, especialmente entre los niños, y el brote de epidemias que habían sido previamente erradicadas en Sudamérica”, y que colabore con la oficina y el resto de mecanismos del Consejo.