Señales de recuperación moderada

Apoyo a la economía no es suficiente
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Ya en este espacio hemos apuntado el balance negativo que, desde el punto de vista económico, tuvo nuestro país el año pasado. No obstante, cifras recientes muestran, sin que ello modifique nuestra conclusión, que al término de 2019 hay una incipiente, pero clara reactivación productiva.

Básicamente nos referimos a tres importantes bloques de información. En primer lugar, datos de noviembre confirman una moderada recuperación, resultado de una reactivación en la industria. El Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE, proxi mensual del PIB) presentó en noviembre un avance marginal de 0.1% respecto a octubre; y lo más importante; un incremento mensual en la industria de 0.8 por ciento, derivado de la recuperación de la minería y la construcción.

En segundo lugar se tiene que los ingresos del comercio al por menor recuperaron su dinamismo, al avanzar en noviembre 1.7% respecto a octubre. El dato refleja un entorno económico favorable que apoya la expansión del consumo.

De hecho, la recuperación de las ventas al menudeo respondió en buena parte a un “retraso” de las compras de los consumidores en octubre, en espera del Buen fin. También continúa influyendo positivamente el desempeño del comercio al por menor, la recuperación de los salarios reales y de las remesas familiares; así como también comienza a impactar la caída en la tasa de interés. De particular interés resulta la recuperación en las ventas de bienes de consumo duradero –con excepción de automóviles-, apoyando una mayor calidad del consumo.

Finalmente, las cifras de la balanza comercial al cierre de 2019 presentaron algunos resultados alentadores. Perfilan una recuperación moderada de la actividad productiva, al mismo tiempo que fundamentan una mayor fortaleza del peso frente al dólar.

Las exportaciones petroleras y manufactureras avanzan, como resultado de un menor deterioro del mercado de Estados Unidos y de un mayor precio del petróleo. Aunque las importaciones continúan desacelerándose, dan cuenta de un mejor desempeño del consumo. Particularmente destaca el incremento de las compras foráneas de bienes de consumo –sin considerar gasolina-, que se aceleran a una tasa de 4.8%, que contrasta con el avance de sólo 0.5% acumulado en el año. Asimismo, la importación de bienes de capital (relacionada con el estancamiento de la inversión) apuntó un retroceso en diciembre de -0.6% que, aunque negativo, también contrasta con la caída de -8.5% acumulada en el año.

Cabe notar que al cierre de 2019 se confirman menores presiones sobre el tipo de cambio derivados de la mejor posición de las cuentas externas. La balanza comercial presentó en diciembre un superávit de 3,068 mdd, que históricamente resulta el mayor para un mes de diciembre, acumulando en el año un saldo favorable de 5,820 mdd.

Todo este desfile de estadísticas brinda un ligero mensaje de optimismo en torno al desempeño de este año, que pinta mejor que el pasado. Si bien los analistas estiman una tasa de crecimiento del PIB en 2020 cercana a 1.0%, considero que, a diferencia del año pasado, los riesgos ahora podrían estar pintando al alza.