Martes 19.01.2021 - 22:03

La 4T ya piensa en una reforma fiscal urgente

Fase 2
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Lo reconoce Gabriel Yorio, subsecretario de Hacienda. En México la recaudación por concepto de IVA tiene una evasión de 50 por ciento (más de la mitad de la economía en el país trabaja en la informalidad), por lo que históricamente los contribuyentes cautivos han sido, y son, las empresas y sus empleados.

Para el número dos de Hacienda, la pauta para adelantar a 2020 la potencial reforma (antes de la mitad del sexenio, como ofreció el Presidente López Obrador) radica en ver si el próximo año la recaudación proyectada alcanza a costear el nuevo gasto social del Gobierno.

Yorio adelantó que cualquier reforma tributaria tendría asesoría de la OCDE, club de países en el que México presenta la recaudación más baja.

¿Cuáles serían las implicaciones de una reforma recaudatoria adelantada? La primera sería el malestar social; nadie quiere pagar impuestos. Ni la 4T ha provocado aquello que la titular del SAT, Margarita Ríos-Farjat (ahora candidata a la SCJN), denominó “civismo contributivo” o solidaridad tributaria; y, derivado del enojo popular, se tensaría más de lo planeado (deseado) la consulta popular para la revocación de mandato de AMLO en marzo de 2022.

Por eso, quizá Hacienda considere el factor político en una decisión técnica aplazada por varios sexenios; si han de aumentar los impuestos para financiar la 4T, mientras más lejos de las elecciones intermedias y del plebiscito presidencial, mejor.

Es un hecho que el estancamiento económico desbarató la expectativa oficial de crecer a tasa media de 4 por ciento del PIB durante el sexenio; la falta de dinamismo repercute en baja recaudación y hace más evidente que, a pesar de nuevos controles del SAT y una política recaudatoria más agresiva, no habrá flujo que alcance para fondear los programas sociales insignia de este Gobierno. Un dato: del programa “Jóvenes Construyendo el Futuro” (las mal llamadas becas para ninis) se han bajado 150 mil beneficiarios.

Los 5 momentos del ánimo nacional, según AMLO. Dijo ayer el Presidente que, de cara a cumplir un año de gestión el próximo domingo 1 de diciembre, ubica 5 momentos especialmente tensos. El primero cuando la tragedia de Tlahuelilpan, Hidalgo, por la explosión del ducto de Pemex, que calcinó a 137 personas; el segundo, la amenaza arancelaria de Estados Unidos por los flujos migratorios a través de nuestro país; otro más cuando la captura y liberación de Ovidio Guzmán, en Culiacán, Sinaloa; el cuarto por la masacre de la familia LeBarón en Bavispe, Sonora y el más reciente, según el mandatario, el asilo a Evo Morales.

Sin embargo, un sexto sentir social ha permeado durante prácticamente todo su primer año de gobierno, la sensación del fracaso en la estrategia para devolver paz, seguridad y legalidad a la vida diaria de todos. Las palabras de Trump sobre considerar como grupos terroristas a los cárteles mexicanos, se dan justo por esa percepción generalizada, adentro y afuera.