Nuevas realidades

Fase 2
Por:
  • Carlos Urdiales

El Presidente López Obrador echa porras entre cifras y citas parciales. Mira luz al final del túnel, planea reapertura escalonada por regiones mientras Salud avisa que el llamado pico de la pandemia por Covid-19 se asemeja más, al menos en el Valle de México, a una extensa planicie de gran altitud porque se estima que hasta el 20 de mayo viviremos en la cima de contagios y muertes.

La presumida separación del poder político del poder económico parece divorcio. Carlos Salazar Lomelín sabe que el Presidente está enojado, un “teléfono descompuesto” marchitó su relación. Cruce de caminos y de visiones sobre cómo México podrá recuperar la dinámica aplastada por la pandemia.

Para el Consejo Coordinador Empresarial la ruta está pintada en las 68 propuestas que elaboraron con aportaciones de más de 135 mil participantes en sus mesas y foros organizados durante las pasadas dos semanas.

Sin embargo, ese catálogo de ideas es resumido por el Presidente López Obrador como la necedad de potentados para socializar pérdidas y privatizar ganancias; reitera que la IP quiere un rescate tipo Fobaproa. Tampoco endeudará al país ni a futuras generaciones. Las quiebras por venir deberán ser asumidas por dueños y socios de las empresas que naufraguen.

La distancia se abre cada día más entre las cabezas del poder político y económico, más allá del diálogo institucional entre Economía y CCE, ésta tendrá repercusiones mayúsculas en el mediano plazo. Las cifras del Inegi, Banco de México y Hacienda irremediablemente darán razón a pronósticos de calificadoras y financieras globales que dan por hecho una contracción nacional de 7 por ciento del PIB al cerrar 2020.

Por eso el Presidente, al empujar su petición al Congreso para que se modifique la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, desvela en un párrafo la visión que lo atormenta, “llamo a los legisladores federales a actuar como auténticos representantes del pueblo; los recursos del Estado deben ajustarse a una nueva realidad”.

A pesar del buen ánimo presidencial sobre el manejo integral de la crisis sanitaria y la debacle económica, termina por aceptar que el Presupuesto de Egresos 2020 fue diseñado para un México que ya no existe; los supuestos de ahorro, gasto y recaudación se esfumaron, neoliberales parámetros descubren la fea realidad que la 4T no termina por asimilar.

2020 pasará a la historia como el año que tiró el proyecto económico de la 4T, la nueva realidad que acepta y esgrime como argumento el Presidente para hacerse del control presupuestario con todas las de la Ley, junto con la fractura que se ha profundizado desde Palacio Nacional con el sector privado nacional, desfiguraron las metas de este año. Y las del resto del sexenio.

Ante semejante golpe, el refugio político-electoral que resta es la ideología. La nueva moral pública. Combatir corrupción fuera de casa, matizar y ajustar la interna; virar hacia todos los pasados, a partir del colapso del modelo neoliberal global hasta exigir disculpas al gobierno de EU por la operación Rápido y Furioso o machacar a medios y periodistas con hordas tuiteras; someter a la plaza pública los imposibles juicios contra expresidentes o vender, rifar, traer o dejar el avión expresidencial. Explicar el presente con el pasado para eludir el futuro.

La nueva realidad que el Presidente ya vislumbra, exige de su Gobierno no renunciar a los anhelos de crecimiento y desarrollo con justicia y equidad; mejor aceptar que el consenso es más productivo que la polarización que ya en el Gobierno, a diferencia de cuando de ganar elecciones se trataba, construye en lugar de sólo demoler.

Ni hablar, cuando por fin se hizo del circo, los enanos le crecieron y las fieras se amansaron. Con todo, la 4T enfrenta ahora el desafío de transformar con lo que hay. Y hacer lo inimaginado para que lo que hemos perdido se recupere con sustentos sólidos, a la brevedad.

Aplauso de pie A todo el personal del sector salud del país, la gesta en la que estamos, permite verlos en su justa dimensión. Millones de historias los hace héroes. Gracias por su entrega y valentía. A pesar de lo que sea, ¡bravo!