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Ángel Papadópulos

¿Tendremos final inglesa en la Champions?

TIEMPO DE COMPENSACIÓN 

Ángel Papadópulos
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Por:
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Después de todo el drama alrededor de la infame “Superliga”, el martes en Madrid se inauguró la jornada de semifinales de esta edición de la Champions League, con los blancos recibiendo al Chelsea. Los Blues tuvieron un comienzo de partido electrizante, demostrando el progreso táctico que han desarrollado desde la llegada de Thomas Tuchel.

Tras una oportunidad desperdiciada por el ampliamente criticado Timo Werner, la escuadra londinense logró marcar al minuto 14 con una jugada brillante del estadounidense Christian Pulisic, quien demostró la paciencia y compostura de un jugador de élite. El norteamericano recibió una excelente asistencia por parte del zaguero Antonio Rudiger, en una secuencia que demuestra la evolución técnica de los defensas en el futbol de hoy.

Lo que verdaderamente sorprendió fue la ausencia de la presión a la que el Chelsea nos ha acostumbrado desde la llegada del estratega alemán. Lo cual probablemente se le puede atribuir a que Zidane optó por jugar con línea de tres centrales, un concepto que ha tomado fuerza recientemente, pero uno por el que “Zizou” no opta frecuentemente. A pesar del cambio de sistema, todos los movimientos del Madrid pasaban por Toni Kroos, como usualmente sucede.

Al final de este duelo táctico, la figura del partido sin duda fue N’Golo Kanté, quien recientemente ha recuperado el nivel que lo vio ganar el mejor jugador de la Premier League en 2017. El francés tuvo un rol fundamental tanto en el aspecto defensivo como en el inicio de los contraataques de su equipo. Para la escuadra española, Karim Benzema continúa siendo un referente de la más alta calidad, no obstante el nueve de los blancos pareció estar aislado a lo largo del partido.

Ningún equipo se va satisfecho con el empate, pero el Real Madrid no dio una mala actuación considerando la cantidad de ausencias que sufrieron. Aún así creo que Zidane debe alterar su planteamiento para la vuelta en Stamford Bridge, ya que si el Chelsea hubiera estado más fino frente al arco estaríamos hablando de un resultado completamente diferente.

El miércoles continuó la acción en el Parc des Princes, donde el Paris Saint-Germain recibió al Manchester City en un encuentro que muchos consideran como la final adelantada. La escuadra francesa viene de eliminar a un inspirado Barcelona y después al Bayern en la revancha de la final del certamen anterior. Mientras que los “Citizens” han arrasado con la liga inglesa, en una de esas temporadas donde el equipo dirigido por Guardiola hace “click” y arrasan con la liga doméstica.

Sin embargo, los críticos del entrenador catalán rápidamente apuntan a que hasta este año no había logrado pasar de los cuartos de final desde que llegó a Manchester en 2016, además de no haber ganado la competición en 10 años. Se dice que se “piensa demasiado” los partidos importantes, inexplicablemente cambiando su esquema de lo que normalmente le viene funcionando en la liga.

Ahora se enfrentó a la mejor dupla del mundo, Kylian Mbapé y Neymar. El último venía de jugar un par de partidos donde era el mejor de la cancha por kilómetros, sin embargo ambos tuvieron actuaciones bastante silenciosas. Aun así, la escuadra parisina se estableció como el equipo más poderoso en el primer tiempo, encontrando el gol a los 15 minutos en un tiro de esquina. El París demostró que podía ser efectivo sin tener que depender de destellos de sus superestrellas, quienes no encontraron oportunidades contraatacando, las cuales habían sido la base de su éxito contra el Bayern.

La unidad defensiva del City mostró compostura contra los dos astros, pero principalmente el zaguero del City, Ruben Dias, hizo un excelente trabajo frenando al explosivo Mbappé. No obstante, el equipo inglés no mostró profundidad ni peligro a pesar de gozar con la posesión del balón como usualmente lo hace. Aun así encontró un par de goles en la segunda mitad, un error de Keylor Navas en el arco y una equivocación en la barrera en el segundo.

Se disputó un encuentro de altísimo nivel técnico donde no hubo mucho para separar a ambas escuadras, al final los de Manchester tuvieron la suerte que no han tenido en los últimos años para llevarse la victoria en París. La próxima semana nos esperan los partidos de vuelta de ambas series, no hay nada que indique que no tendremos otro par de enfrentamientos del más alto nivel.