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PESOS Y CONTRAPESOS

Crecimiento en forma de V aumentada

PESOS Y CONTRAPESOS

Arturo Damm Arnal
Arturo Damm Arnal
Por:
  • Arturo Damm Arnal

Con relación al crecimiento de la economía, que se mide por el comportamiento de la producción de bienes y servicios, el Producto Interno Bruto, PIB, la pregunta más socorrida es de cuánto será este año y de qué tipo será: en forma de V, en forma de U, en forma de W, en forma de L; en forma de V mocha, con el segundo palo más corto que el primero; en forma de U mocha, con el segundo palo más corto que el primero; en forma de W mocha, con el segundo y el cuarto palos más cortos que el primero y el tercero.

En las dos recesiones anteriores, 1995 y 2009, tuvimos crecimientos tipo V, que se dan cuando, después de haber decrecido un año (el de la recesión) al X por ciento, al año siguiente (el de la recuperación del crecimiento) se crece, más o menos, al X por ciento.

En 1995 (la antepenúltima recesión), la economía decreció 6.3 por ciento. En 1996 creció 6.7 por ciento. Crecimiento en forma de V.

En 2009 (la penúltima recesión), la economía decreció 5.3 por ciento. En 2010 el crecimiento fue 5.2 por ciento. Crecimiento en forma de V.

En 2020 (la recesión más reciente), la economía decreció 8.5 por ciento. Según la media de las respuestas recibidas en la encuesta de febrero del Banco de México a los especialistas en economía del sector privado, este año la economía crecerá 3.9 por ciento. Crecimiento en forma de V mocha.

Por lo general se cree que lo ideal, después de una recesión, es el crecimiento en forma de V, de tal manera que si en el año de recesión la economía decreció X por ciento al año siguiente, el de la recuperación del crecimiento, crezca al X por ciento. ¿Es lo ideal? No, sobre todo si aceptamos que lo importante después de una recesión no es recuperar la tasa de crecimiento del PIB, sino el nivel del PIB que se tenía antes de la recesión, para lo cual se necesita que la recuperación del crecimiento sea en forma de V aumentada, con el segundo palo más largo que el primero.

Supongamos un nivel del PIB, en 2018, antes de la recesión, de 100. En 2019 el crecimiento fue menos 0.05 por ciento, con lo cual el nivel del PIB resultó 99.95. En 2020 el crecimiento fue menos 8.45 por ciento, con lo cual el nivel del PIB resultó 91.5. Si en 2021 se diera un crecimiento en forma de V, y la economía creciera 8.45 por ciento, el nivel del PIB sería 99.23, todavía por debajo del nivel de 2018. Necesitaríamos un crecimiento en forma de V aumentada, del 9.29 por ciento, para recuperar el nivel del PIB que teníamos en 2018, antes de la recesión.

Debemos dar tres pasos: (i) recuperar la tasa de crecimiento del PIB que teníamos antes de la recesión; (ii) recuperar el nivel del PIB que teníamos antes de la recesión; (iii) recuperar el nivel del PIB por habitante que teníamos antes de la recesión. Mientras no logremos esto último la recuperación seguirá pendiente.