Arturo Damm Arnal

Nuevamente recesión

PESOS Y CONTRAPESOS

Arturo Damm Arnal *Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Arturo Damm Arnal 
*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Por:
  • Arturo Damm Arnal

Con cifras preliminares (las definitivas las publicará el Inegi el 25 de este mes), en 2021 la economía mexicana creció (crecimiento que se mide por el comportamiento de la producción de bienes y servicios para el consumo final, el Producto Interno Bruto, PIB), 4.8 por ciento, muy por arriba de su crecimiento normal (2.54, en promedio anual, entre 2001 y 2018, antes de los tres años atípicos, como lo fueron 2019, 2020 y 2021), consecuencia del Efecto Rebote: después de haber decrecido 8.2 por ciento en 2020, dado que el punto de comparación fue muy bajo, no resultó difícil crecer 4.8 en 2021.

Por sectores éste fue el crecimiento. Sector primario (ganadería, agricultura, silvicultura, pesca, actividad forestal, etc.), que aporta el 4.2 por ciento del PIB, creció 2.9 por ciento. Sector secundario (industria manufacturera), que aporta el 33.3 por ciento del PIB, creció 6.5 por ciento. Sector terciario (servicios), que aporta el 62.5 por ciento del PIB, creció 4.2 por ciento.

Trimestre tras trimestre, comparando cada trimestre con el mismo del año anterior, éste fue el comportamiento del PIB, y por lo tanto del crecimiento de la economía, en 2021: menos 3.8 por ciento, más 19.9, más 4.5, más 1.0. El Efecto Rebote, que se dio de manera muy marcada durante el segundo trimestre (19.9), y menos destacada a lo largo del tercero (4.5), se agotó en el transcurso del cuarto (1.0). Comparando cada trimestre con el mismo del año anterior, ésta es la nota: se agotó el Efecto Rebote.

Trimestre tras trimestre, comparando cada trimestre con el mismo del año anterior, éste fue el comportamiento por sectores. Primario: menos 1.0, más 6.4, más 0.6, más 4.8. Secundario: menos 3.3, más 27.5, más 5.0, más 1.6. Terciario: menos 3.8, más 17.7, más 4.2, 0.0.

¿Cuál fue el resultado si comparamos, no cada trimestre con el mismo del año anterior, sino cada trimestre con el inmediatamente anterior, una mejor manera de tomarle el pulso a la economía, de responder la pregunta cómo va? Éste fue: más 1.0, más 1.2, menos 0.4, menos 0.1, con lo cual sumamos dos trimestres consecutivos con decrecimiento del PIB, lo cual colocó a la economía mexicana, otra vez, en condición de recesión, que se define (definición cuestionable, pero que es la usual), como dos o más trimestres consecutivos de crecimiento negativo. Comparando cada trimestre con el inmediatamente anterior la nota es ésta: de nuevo recesión.

Trimestre tras trimestre, comparando cada trimestre con el inmediatamente anterior, el Inegi no publicó la información. Debería, como también debería publicar el PIB por habitante.

¿Qué estará pasando, en materia de producción de bienes y servicios, en este primer trimestre de 2022? Ómicron, con la disminución en movilidad, ¿habrá revivido al Efecto Covid con sus presiones recesivas?