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Bibiana Belsasso

La expropiación del Campestre

BAJO SOSPECHA

Bibiana Belsasso
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Baja California se ha convertido en el escenario de una de las disputas políticas más ásperas en el norte del país, debido a las diferencias entre el gobernador del estado, Jaime Bonilla, y el alcalde de Tijuana, Luis Arturo González Cruz, ambos de Morena.

Pero entre ellos también tienen diferencias con Jorge Hank Rohn, quien será el candidato del PES para la gubernatura.

Hank Rohn le cambió el sello a su característico chaleco rojo, y deja el PRI para buscar la candidatura por tercera vez de su estado.

Y el PAN ha iniciado pláticas con Lupita Jones, la ex Miss Universo, para que sea su candidata a la gubernatura.

En este nuevo capítulo, el gobernador Jaime Bonilla amenazó con expropiar el Club Social y Deportivo Campestre, una propiedad privada ubicada en Tijuana, debido a supuestos adeudos en pagos de agua y predial.

Los señalamientos tienen un trasfondo. Y es que González también es presidente del Club Campestre, de hecho, lo ha sido en tres ocasiones. Es por eso que Bonilla reprocha que el edil haga “grilla" en la oficina y luego pase gran parte del tiempo en el club.

El gobernador Bonilla le pidió al Secretario de Gobierno, Amador Rodríguez, “que vea la posibilidad de expropiar al Club Campestre para beneficio público, para beneficio de la comunidad”. Además, acusó a los gobiernos anteriores de vender los parques.

Según Bonilla, esta acción es una muestra de que su gobierno no se mantendrá al margen de la comunidad, y que “si hay necesidad de parques o pulmones que se han robado, tenemos que recuperarlos”.

¿Pero qué va a pasar con los accionarios del club?, ¿con aquellos que han pagado sus membresías?, ¿los que tienen propiedades? ¿Dónde está la certeza jurídica?

Se entiende cuando por ejemplo se está haciendo una carretera, por el derecho de paso, pero esto es completamente diferente. Los eventualmente afectados son ajenos a la disputa política.

Bonilla alega que el Club Campestre no tiene una función social y organizó una “consulta” durante la transmisión de su conferencia matutina vía Facebook. La pregunta que planteó fue: "El Club Campestre, desde su origen, no ha proporcionado ningún beneficio social a la comunidad de Tijuana. ¿Estarías de acuerdo en su expropiación para fines de interés público y convertirlo en un bosque o parque para la ciudad?".

De acuerdo con el gobernador, se registraron 875 votos, de los que el 77 por ciento se pronunció a favor de la expropiación.

De acuerdo con el presidente de la Federación Estatal de Colegios, Barras y Asociaciones de Abogados de Baja California, A.C. (Fedabo), José Luis Molina Magaña, una resolución sobre la intención del gobernador de expropiar el Club Campestre podría demorar hasta un año debido a que las salas que resuelven estos temas no están operando con prontitud debido a la pandemia.

Pulmón de Tijuana

Este complejo ubicado en la colonia Aviación de este municipio, cuenta con un campo de golf, canchas de tenis, restaurantes y salones para eventos sociales.Foto: Especial

Además de tardado, el trámite sería costoso, principalmente por los dictámenes con los que hay que cumplir. Por su parte, el Club Campestre podría actuar en defensa jurídica, lo cual extendería el proceso legal al que entrarían.

Ahí está el fondo, el tema de la expropiación del Campestre le puede dar votos a Morena, y al final se dirá que jurídicamente no se pudo resolver. Es para sondear, como diría el dicho popular: “a ver si es chicle y pega”.

Entre el gobernador Bonilla y el alcalde González Cruz, presidente del Campestre, las disputas son públicas. En 2019, ambos buscaron la candidatura de Morena a la gubernatura del estado, pero la cercanía con el presidente López Obrador permitió a Bonilla ocupar esa posición, mientras González Cruz tuvo que conformarse con Tijuana, la principal ciudad del estado.

Bonilla ha acusado a González Cruz de ser autor material de un asesinato, y de desvío de dinero. Éste se ha defendido.

A mediados del año pasado, el alcalde de Tijuana reprochó a través de un video en redes sociales que fue citado en la Ciudad de México por el subsecretario de Gobernación, Ricardo Peralta, para advertirle de una investigación en su contra por la venta de un decomiso, cuyos fondos serían usados para su futura campaña.

González señaló que no estaba en campaña y que tampoco renunciará a sus derechos político-electorales. Además, acusó de intentos desestabilizadores al gobierno estatal y le exigió disculpas públicas.

El gobernador reviró y dijo que era el edil quien debía disculparse ante la población por no hacer su trabajo, y calificó sus señalamientos de politiquería de alguien que se adelantó demasiado a la campaña, y que está acostumbrado a una política del (club) Campestre.

Los señalamientos eran en torno a las reuniones que González sostenía con empresarios de Mexicali y Ensenada, y que algunos allegados indicaron que le molestaban a Bonilla.

Pero el gobernador fue más allá y se burló de los estados de ánimo del alcalde mostrados en distintos videos y entrevistas, por lo que preguntó a su secretario de Salud, Alonso Pérez, si el edil padecía alguna enfermedad, a lo que respondió: Trastorno bipolar o maniaco-depresivo.

Hace unos días, el alcalde morenista reprochó que el gobernador ignoró su petición para incorporar a 25 médicos municipales que atienden a pacientes Covid-19 en la vacunación contra el coronavirus.

Y mientras esta pelea sube de tono conforme pasan los días, el futuro político de la entidad comienza a tomar su rumbo de cara a las elecciones del próximo 6 de junio. Baja California tiene el mayor abstencionismo del país. Ahora es gobernado por Morena después de 30 años de panismo.