Sábado 28.11.2020 - 14:59

Avatar del Carlos Olivares Baró

Carlos Olivares Baró

Emily Dickinson

LAS CLAVES

Carlos Olivares Baró
Carlos Olivares Baró
Por:

Emily Elizabeth Dickinson (Amherst, Massachusetts, 10 de diciembre, 1830-ibídem, 15 de mayo, 1886) pasó toda su vida en la casa paterna confinada en su habitación en los últimos años. Voluntario aislamiento marcado por la evasión y a un tiempo por una pertinaz experimentación poética. Las únicas salidas al mundo: un rápido viaje a Washington en 1855 y breves estancias en Filadelfia, Boston y Cambridge. Estudiante de la Academia Amherst y del colegio religioso femenino de Mount Holyoke, el cual abandona tras negarse a declarar públicamente que era ‘cristiana’. Raras e intensas relaciones amistosas: le interesaba dialogar con personas cercanas con las cuales podía conllevar el ejercicio de la poesía.

Antología Bilingüe (Alianza Editorial, 2015), de Emily Dickinson: contemplación de la naturaleza, meditación sobre los grandes temas bíblicos, conversación con Shakespeare, la metafísica, la mística, Keats, Browning, Emerson, Elizabeth Barrett, Emily Brontë y lo cotidiano (entre el éxtasis y el ansia). “Me gusta un asomo de Agonía, / Porque sé que es verdad— / Nadie finge el Espasmo, / Ni simula el Pavor— // En los ojos se hiela un destello—y es la Muerte— / Las Perlas que enhebra en la Frente / La Angustia cotidiana”.

Una obcecación íntima arriesgada y sugestiva que devela un discurrir por días de apariencia estática, muda, pero vertiginosa espiritualmente. Versos que reflejan, a pesar del encierro de Dickinson, la tragedia intelectual y moral de la América de su tiempo (la visión trágica de Hawthorne y la vehemencia de Emerson; la lucha entre el conservadurismo y el nacimiento de un individualismo existencial) a través de antífonas desgarradas y sutiles. Amor, muerte, naturaleza y Dios en contrastes empalmados de lo cotidiano y lo sempiterno, lo indeterminado y lo preciso, lo transitorio y lo eterno.

“Los Condenados—ven en el Alba / Encanto diferente— /Pues—cuando vuelva a mostrar su luz, en otra parte, / Dudan poderla contemplar— //El Hombre—que ha de morir—mañana— /Quiere escuchar el canto del Ave en la Pradera— / Y es que su Melodía dirige el Hacha / Que pide su cabeza— // ¡Dichoso—aquel para quien el Alba / Precede Enamorada—al Día— / Dichoso—aquel para quien el Ave en la Pradera / Es todo menos Elegía!”

Transgresiones y extravagancias gráficas, métricas, rítmicas, sintácticas y léxicas de un discurso lírico que es testimonio disidente de una sociedad que se debatía entre la inflexibilidad puritana y un moderno y promisorio capitalismo. Singular entramado de imágenes, alegorías, metáforas, índices, emblemas y símbolos recurrentes en un texto y otro a través de una imaginativa ‘mitopoetica’: incitante y pródiga cosmogonía literaria.

Dickinsonianas: “La Fama es voluble alimento / Servido en plato movedizo” * “La Mente vive del Corazón / Como cualquier Parásito— //Si el Corazón no otorga / Se adelgaza el Ingenio” * “Hay un dolor —tan poderoso— / Que toda substancia devora” * “Remando en el Edén— / ¡Ah! ¡el Mar! / ¡Si Yo pudiera anclar—esta Noche—/ En Ti!” * “En los Ojos se hiela un destello—y es la Muerte” * “El Agua se conoce por la sed. / La Tierra—por los Mares navegados. / El Arrebato —por el tormento—/ La Paz—por el recuento de sus batallas— / El Amor, por el Moho de la Memoria— /por la Nieve, los Pájaros”. * “El éxito resulta más dulce / Para quienes nunca lo alcanzan. / Asimilar un néctar / Requiere muy penosa necesidad”.

Antología Bilingüe
Antología Bilingüe
  • Autor: Emily Dickinson
  • Traducción: Amalia Rodríguez Monroy
  • Género: Poesía
  • Editorial: Alianza