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Carlos Urdiales

Forma y fondo

SOBRE LA MARCHA

Carlos Urdiales
Carlos Urdiales
Por:

A don Jesús Reyes Heroles, último ideólogo de la Revolución Mexicana se le atribuye la frase “en la vida como en la política, la forma es fondo”. Hoy la idea del exsecretario de Educación y Gobernación y arquitecto de la reforma política de 1977 que abrió las puertas del Congreso a la izquierda mexicana, está en entredicho.

Hoy México vive en dos universos paralelos, complementarios y a veces excluyentes. La 4T no polarizó al país, la injusticia, falta de oportunidades e impunidad de corruptos gigantes o minúsculos, partió a la sociedad. Andrés Manuel López Obrador capitalizó ese hartazgo de raíces profundas.

AMLO tuvo méritos y sus adversarios de ayer y de ahora pavimentaron con tropelías sinfín y ceguera social suicida, su ascenso. Entonces la radicalización tomó la calle, la conversación pública y la opinión publicada; copó redes sociales y a las antisociales, también. El Presidente no inventó realidades alternas, sólo las utiliza, atiza y gana. Forma y fondo conviven y se distinguen.

En la forma, tenemos un nuevo aeropuerto, discreto, eficiente y digno. En el fondo, hay una remozada base aérea militar y una pista ampliada. En la forma, la aeronavegabilidad de un sistema con tres aeródromos simultáneos en el Valle de México, nunca estuvo en duda, acaso cuestionada por corruptos especialistas mundiales entregados a nacionales intereses perversos. En el fondo, el diseño del nuevo espacio aéreo no está concluido ni las certificaciones internacionales aterrizan.

En la forma, la pandemia está domada, los contagios a la baja y la situación en santa paz gracias al arribo de millones de vacunas a México que, sin riesgo biológico, pueden mezclarse a conveniencia de nuestra autocracia sanitaria. En el fondo, han muerto más de 200 mil personas, según cifras de la Secretaría de Salud y el Inegi. Las vacunas no llegan en plazos ni cantidades anunciadas. Tampoco hay un estudio internacional concluyente sobre riesgos a la salud de los vacunados si se combinan tecnologías y firmas.

En la forma, México va a la par de países machuchones vacunando sin obstáculos financieros o sanitarios. En el fondo, estamos relegados y rebasados por aquellos gobiernos que pagaron antes y más por las urgentes ampolletas. Acá las brigadas correcaminos, allá las farmacias. Aquí 250 diarios, allá un millón por jornada.

En la forma, México desterró la corrupción el 1 de diciembre de 2018. En el fondo, las transas grandes y chicas continúan. En la forma, la violencia cede ante llamados del Presidente del ejemplo quien conmina a dejar violencia e ilegalidad, avaricia para optar por la justa medianía que la rectitud personal y del nuevo régimen garantizan para tod@s. En el fondo, inseguridad y violencia crecen. Masacres y ejecuciones pasan inadvertidas del discurso oficial. En la forma, la paz reina. En el fondo, no.

En la forma, hay igualdad. En el fondo, la brecha entre ricos y pobres madura. Forma y fondo no son lo mismo. Se combaten entre sí diario en el imaginario ideológico de millones. En redes como espejo y campo de batalla, coexisten dos países con el mismo nombre. Y en las urnas, gana la forma, no el fondo.

Morena batalla

Difícil para Mario Delgado, líder nacional de Morena, ha sido concertar tantas ganas entre sus huestes, de servir al pueblo. La paridad de género en candidaturas a gobiernos estatales ha sido para su movimiento y para el frente PAN-PRI-PRD, pura simulación sin rubor.

Donde Morena acertó es en la capital yucateca con la nominación de Rafael Echazarreta Torres. Ciudadano emprendedor y un activo para una 4T proactiva con visión de capitalismo social, creyente de los beneficios que se pueden construir a partir del Tren Maya; Echazarreta da color en la contienda por la blanca Mérida y pone a Morena a tiro de piedra para conquistar, por primera vez, ese enclave político del sureste mexicano.

A través de la Fundación Echazarreta, Rafael ofrece un abordaje interesante para que forma y fondo propuestos por Andrés Manuel López Obrador, empaten y avance un proyecto de justicia e inclusión social real. El ejemplo de Yucatán, debe servir como modelo a Mario Delgado Carrillo para entender por dónde puede Morena consolidarse como partido, no sólo como un colectivo de voraces tribus.