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Carlos Urdiales

La guerra de los López

SOBRE LA MARCHA

Carlos Urdiales
Carlos Urdiales
Por:

Vacunas, patrimonio sanitario ¿de la humanidad o de la 4T? El subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, justificó su oposición a que gobiernos estatales y particulares participen en la compra y distribución, pública o privada, de vacunas contra el Covid-19 porque desde el punto de vista técnico, lo recomendable es no hacerlo porque cada uno iría por la suya y no estaríamos hablando de una estrategia de Estado. Vamos, como si no fuéramos un país sino simplemente una comunidad desordenada y anárquica.

Ante la politización del plan nacional de vacunación montado sobre brigadas correcaminos integradas por promotores 4T como escoltas de un par de trabajadores de la salud mientras siembran votos. La campaña de Morena que presume dar salud y vida a los mexicanos y frente a la insuficiencia para traer muchas vacunas y no unas cuantas, el jefe de López-Gatell, López Obrador, bateó sus razones técnicas.

Para no desgastarse, AMLO ordenó a la Secretaría de Salud autorizar a empresas privadas y gobiernos estatales la compra y aplicación de vacunas anti Covid con la condición de que transparenten contratos y que sean vacunas de farmacéuticas aprobadas por Cofepris. ¡Ah! Y que el proceso no se preste a la politiquería y a la demagogia.

El Presidente demanda que los particulares y los gobernadores muestren los arreglos que el Gobierno federal no pudo transparentar. López Obrador autoriza que cada uno se haga la vida nomás exige que avisen para no duplicar esfuerzos. Como si la vacunación no estuviera suspendida por los asuntos de Pfizer.

Contra la opinión de López-Gatell, López Obrador privilegia la salud política de su régimen. La guerra de los López.

Resta ver si empresarios y mandatarios locales podrán encontrar vacunas en el mercado nacional o global, a qué precios y con qué plazos de entrega. La autorización presidencial es espada de doble filo. Si los empresarios de Nuevo León amarran un millón de vacunas rusas Sputnik V a la brevedad serán ejemplo. Si los panistas logran traer algunas dosis hasta finales de año, serán escarnio en Palacio Nacional. Para mañosos, mañoso y medio.

Ayotzinapa tizna

La hoguera por la desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa en 2014 arde luego de que el diario Reforma revelara parte del nuevo expediente de la FGR sobre el caso más investigado y judicializado en la historia; con los dichos de un testigo protegido, la verdad histórica de Jesús Murillo Karam parece colapsar.

Con las reservas a la credibilidad de un imputado en delitos tan graves, “Juan” dice que el Ejército fue cómplice en aquella negra noche de Iguala junto con policías municipales y federales. También que levantaron a por lo menos 70 jóvenes. Los ejecutados habrían sido más de 43.

El testigo protegido afirma que, tras ser divididos en grupos, uno fue interrogado en las instalaciones del 27º Batallón de Infantería y luego entregado, con algunos muchachos ya sin vida, a los exterminadores del Cártel Guerreros Unidos para que los destazaran, disolvieran o incineraran.

“Juan” detalla que al menos 20 indigentes sirvieron de cenizas para confundir a los sabuesos de la PGR. Que el dinero del trasiego de heroína salpicó a generales, capitanes y tenientes. Eso dice el delincuente encarcelado.

El Presidente López Obrador validó la autenticidad del expediente mas no la veracidad en los argumentos del líder criminal bajo proceso. Eso corresponderá al Ministerio Público Federal determinarlo.

AMLO no sabe cómo el diario se hizo de la copia, pero afirmó que es auténtica. La FGR detuvo al capitán segundo José Martínez Crespo en noviembre y busca a otros 17 soldados. La Fiscalía construye otra historia, una que no evada la verdad.

El destape de la carpeta judicial obligó al general secretario de la Defensa a reiterar que, si alguno de los suyos se vendió, lo va a pagar. Y al Presidente López Obrador, a sacar pecho por la institución de la que como nunca depende la administración federal. El caso de los 43 de Ayotzinapa tizna de nuevo.