Daniel Alonso

El club de la eternidad

ARQUETIPO FUTBOL

Daniel Alonso*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Daniel Alonso
*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Por:
  • Daniel Alonso

No cabe duda de que en el maravilloso mundo de los deportes han existido héroes casi irreales a lo largo del tiempo. Cuesta trabajo determinar quién es el mejor por cada disciplina o deporte, es casi imposible llegar a un consenso.

En las últimas horas este tipo de listas se han esparcido en medios y redes sociales por el inesperado retiro de Tom Brady, considerado por la mayoría, el mejor jugador en la historia de la NFL.

Se podría debatir días enteros tratando de pulir una lista con los mejores de todos los tiempos; los enfoques obviamente cambiarán dependiendo de dónde se mire y se analice el contexto deportivo. Más allá de las fronteras y culturas, hay deportistas que han trascendido en sus disciplinas, no por ser únicamente ganadores de títulos, sino porque revolucionaron su deporte o la manera de entenderlo y desde esa óptica hay cuatro deportistas únicos.

El primero sería Diego Armando Maradona. Nuevamente hago hincapié que no estoy afirmando que es el mejor futbolista de todos los tiempos; puede ser Pelé, Messi o Cristiano Ronaldo. Pero el fenómeno de la devoción que provocó Diego Maradona es incomparable. Maradona es la manifestación física de la pasión, de la fe y los dogmas más sagrados que puede generar el deporte.

El segundo es Michael Jordan. El futbol es el deporte más popular de la tierra, eso lo sabemos todos, pero después de la era de los Bulls de Jordan el basquetbol se volvió universal y en prácticamente todos los continentes, hay países que lo juegan a gran nivel. Su Majestad fue el icono principal de la globalización del deporte y su explotación comercial. La misión no hubiera sido sencilla sin un hombre que rompiera las leyes de la gravedad.

El tercero Michael Phelps. Un auténtico mito del olimpismo que se robó la admiración del planeta entero. Devoró todas las medallas de oro posibles en uno de los deportes más completos que existen, al mismo tiempo que iluminaba las justas olímpicas e inspiraba a todos aquellos atle-tas que nacen del amor al deporte y viven para el deporte. Phelps trajo al presente la creencia de los antiguos griegos de que el deporte es esencial en la formación de un hombre y su trascendencia.

Y finalmente, el cuarto sitio es para Tom Brady. No sólo posee más anillos de campeón que cualquier franquicia de la NFL; no sólo lidera las estadísticas más importantes para los mariscales de campo; Brady extendió su carrera como nadie lo había hecho en un deporte en donde el estado físico es vital. Mientras que Joe Montana (con quien suelen compararlo) se retiró a los 38 años, el exquarterback de los Patriotas y Bucaneros ganó un Super Bowl a los 43.

Tom Brady logró comprender su cuerpo y el futbol americano en una sinergia nunca vista. Brady es el atleta del futuro, el equilibrio perfecto entre la mente y el cuerpo ; no será extraño que más adelante sea normal ver atletas en cualquier deporte o disciplina, compitiendo a máximo nivel.