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Daniel Alonso

Promesa de Mikel

ARQUETIPO FUTBOL

Daniel Alonso
Daniel Alonso 
*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Por:
  • Daniel Alonso

Cuando Mikel Arriola llegó a la presidencia de la Liga MX en sustitución de Enrique Bonilla, sus primeras palabras fueron encaminadas a fortalecer las finanzas de la liga y sus equipos; mejorar la estructura corporativa para un mayor espectáculo y proponer un modelo de plan de trabajo para inversiones sólidas en nuestro futbol. Habló del valor de la competición que es de 1,900 millones de dólares.

Dicho discurso podría entenderse como el de alguien capacitado en temas económicos y administrativos, un perfil idóneo para manejar la presidencia de la Liga MX pensando que las prioridades son las de siempre: dinero y más dinero. Pero supongo que alguien le explicó al señor Mikel Arriola que dirigir la liga deportiva más importante en nuestro país, tiene un sentido más profundo que el económico. Y ese sentido, es el del impacto social que siempre ha tenido el deporte con los más jóvenes.

La semana pasada comentaba lo polémico que resultaría el regreso de Renato Ibarra al América; y vaya que el medio en general se le fue a la yugular al equipo de Coapa por regresar a un jugador que agredió intencionalmente a una mujer. Y no, no me pongo el traje de juez y ejecutor, como uno que otro analista deportivo ha comentado. Porque realmente no me importa si Renato juega o no en el América. Si el club americanista se traiciona a sí mismo, pues serán sus valores que tanto pregonan.

Realmente el tema va mucho más allá del futbol. Basta con excavar en las profundidades de las redes sociales, en ese espacio que provoca temor por revelar que las mentes monstruosas son más de las que imaginamos, aquellos que se encapsulan en el discurso sobre la condición legal y familiar actual, ¿ya se han tomado la molestia de leer lo que piensan los jóvenes sobre este incidente? La ovación en el Azteca es sólo la punta del iceberg. En verdad da terror.

Como también es terrible el silencio de la liga y de su presidente, que después de más de un año, no existan verdaderas reformas, sanciones o modificaciones en los reglamentos de disciplina y que dejen claro una postura firme de la Liga para demostrar un compromiso social con los jóvenes y sobre todo con las mujeres que, afortunadamente, son cada vez más las que se integran de lleno a la familia del futbol.

Eso sí, invierten dinero, tiempo y energía en campañas para que la afición se comporte educadamente en los estadios. Claro, no es la educación ni la homofobia lo que les preocupa, son las sanciones económicas que caen una y otra vez a la Federación Mexicana de Futbol. No se vayan a quedar pobres.

Pasa el tiempo y la gestión del presidente parece una más. La liga sigue siendo de lo más aburrida, los equipos cada vez se endeudan más, el nivel deportivo estancado.

Y cuando existe la oportunidad para realmente hacer algo por el futbol y los millones de seguidores, se acobardan. Al parecer, las promesas de Mikel Arriola serán, a final de cuentas, las promesas de cualquier otro político más.