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Eduardo Marín Conde

Revive “El ciudadano Kane”

CINEBUTACA

Eduardo Marín Conde
Eduardo Marín Conde
Por:
  • Eduardo Marín Conde

Uno de los filmes más importantes en la próxima temporada de premios será la producción de Netflix “Mank”. Le auguro nominaciones al Oscar a Mejor Película y Mejor Director para David Fincher. Agudo, hondo retrato psicológico de una compleja personalidad: la de Herman Mankiewicz, nada menos que el guionista de esa joya que es “El ciudadano Kane”.

Mank” se enfoca en el extenuante proceso creativo del guion de este inmortal filme y la relación que el escritor mantuvo con Orson Welles, quien la dirigió, estelarizó y fue coguionista, aunque la película maneja que prácticamente Mankiewcz fue el responsable único de la historia y del guion, que luego fue corregido por Welles.

Mank” nos remite a la enorme trascendencia de “El ciudadano Kane”, quizás el filme de mayor influencia en la historia del cine en la formación de cineastas. Nacido en Wisconsin, joven prodigio, Welles había causado conmoción social dos años antes al narrar en radio una versión de “La guerra de los mundos” de H. G. Wells, haciendo creer a miles que era real una invasión extraterrestre.

La productora RKO le dio entonces libertad total para realizar una película. El resultado fue “El ciudadano Kane”, que Welles dirigió justamente hace 80 años, de julio a octubre de 1940. Tenía entonces 25 años de edad. El filme ha aparecido a lo largo de las décadas en muchas listas como el mejor de la historia. Aclamada internacionalmente, ha vencido el paso del tiempo y sin duda, es una gema que no ha perdido valor, impacto ni relevancia. Para mi, una de las 10 grandes del cine estadunidense.

Es un profundo testimonio humano de un hombre de enorme riqueza y con una mayúscula influencia política, pero, en el fondo, un ser solitario. Es también una lúcida crónica del poder, una sagaz visión social del modelo de vida norteamericano. Pero, ante todo, es un ejercicio de creatividad cinematográfica que desborda sentido estético y dominio narrativo.

Fue un filme no sólo polémico sino incomprendido por el público masivo y destrozada por los medios. Adelantado a su época, rompió el esquema convencional de Hollywood. Ese retrato individual sin concesiones era más próximo al expresionismo alemán. El personaje de Charles Foster Kane guardaba muchas semejanzas con el magnate de la prensa, el multimillonario, excéntrico y todo poderoso William Randolph Hearst, con quien Mankiewicz mantuvo mucho trato y conocía muy bien.

Hearst reaccionó con furia ante la película, que fue atacada por sus periódicos, lo que orilló al boicot de las grandes cadenas. Sólo se exhibió en salas independientes y fracasó en taquilla. Nominada a 10 Oscar por la Academia, sólo recibió uno, justamente el de Guion Original, para Mankiewicz y Welles. Incluso fue abucheada en la ceremonia. En parte, por la presión del temido Hearst, pero también porque muchos no la asimilaron.

Toda esa historia nos la cuenta ahora “Mank”, que es también un emotivo homenaje al cine mismo.