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Hector Badillo

Confinamiento pone a prueba relación de pareja

DESDE EUROPA

Hector Badillo
HECTOR BADILLO
Por:
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El confinamiento forzado por las medidas de distanciamiento social para evitar la propagación del virus SARS-CoV-2 ha puesto a prueba las relaciones de pareja de millones de personas en todo el mundo, ante la pausa de un anterior estilo de vida demandante, que dejaba poco espacio en el día para estar en el hogar.

Los problemas de pareja detrás de la vida social y la vida laboral ya no tienen dónde esconderse durante la pandemia. Convivir día y noche con la persona con la que se vive es una prueba con consecuencias positivas y negativas, en la que las parejas, que llevan meses en un encierro obligado, tienen que convivir sin distracciones externas.

Ante este mega experimento social, que se puede comparar con el llamado síndrome del nido vacío, cuya característica es la de enfrentar a los padres a una situación en la que los hijos se marchan de casa y se dan cuenta que su relación en pareja se ha ido desdibujando con el paso del tiempo, la pandemia pone a prueba a miles de matrimonios. Las personas que viven en pareja podrían darse cuenta si en verdad siguen felices en su relación personal o este encierro significa un punto de quiebre para sincerarse y enfrentar una realidad que se esconde detrás de la monotonía y el demandante día a día que consume su tiempo.

Según datos de especialistas franceses, en el país galo 45 por ciento de matrimonios acaban en divorcio, cifra que, aseguran, podría incrementarse notablemente después de que terminan las medidas de confinamiento causadas por el distanciamiento social.

En España, la Asociación Española de Abogados de Familia ha notado un inusual aumento de consultas para divorcios causados, muchos de ellos por el confinamiento forzado. Este fenómeno sólo se registraba en momentos específicos como la Navidad o las vacaciones de verano, curiosamente cuando se utiliza el descanso de las actividades laborales para compartir más tiempo con la familia.

El confinamiento ha resultado un detonante de problemas emocionales, ya que según expertos de salud mental en México, esta situación de emergencia ha desatado un incremento de casos de depresión, incertidumbre, estrés y miedo al mundo exterior, elementos que pueden generar problemas físicos y afectan las relaciones en familia de las personas.

En un extremo mucho más peligroso, generado por el confinamiento, también se incrementa la violencia intrafamiliar que pone en riesgo a mujeres y niños que viven en medio de este cúmulo de emociones negativas que activan comportamientos agresivos.

Será cuestión de tiempo para conocer las cifras oficiales sobre separaciones y divorcios tras el regreso a la “nueva normalidad”, una prueba de fuego para las parejas que se enfrentan a su verdadero estado emocional: uno con el otro.