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Mauricio Flores

Romo: Cofepris, a parir chayotes

GENTE DETRÁS DEL DINERO

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Mauricio Flores
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Al reconocer tácitamente Andrés Manuel López Obrador que fracasó su estrategia de vacunación, dio un vuelco al mecanismo centralizado que diseñó el equipo del subsecretario Hugo López-Gatell y ofreció “abrir la compra” de vacunas anti-Covid-19 a gobiernos estatales y empresas privadas… pero para hacer real el ofrecimiento, se requerirá que la Comisión Federal de Prevención Contra Riesgos Sanitarios deje de ser lo que ha sido durante dos años, un estorbo, y trabaje a marchas forzadas.

La Cofepris obstaculizó desde el principio de esta administración la renovación de registros sanitarios, la emisión de nuevos y autorización de permisos de importación so pretexto de “combatir la corrupción”. El burocratismo de la administración de José Alonso Novelo fue sustituido por otro, el del subsecretario López-Gatell que en la reestructura del sector salud tomó el control (incluidas posiciones clave) de la Comisión. Claro, que cuando debió atender el verano pasado la exigencia presidencial de entregar en sólo 5 días los registros para laboratorios extranjeros que participarían en la compra consolidada de medicinas encargada a la UNOPS, de Grete Faremo, dedos faltaron en esa Comisión. Por cierto esas mismas facilidades se pichicatearon a las empresas nacionales (según por corruptas).

Son públicas las diferencias con que el subsecretario de Salud buscó obstruir el trabajo del canciller Marcelo Ebrard para comprar vacunas. Pero esa obstrucción resultó inaceptable en el primer nivel de gobierno: trascendió que en la cena del pasado viernes en Monterrey en la casa del exjefe de Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, expuso algunas rutas para la adquisición de vacunas en medio de una fortísima competencia global por las mismas, que además de dinero y/o fórmula de garantía constante y sonante también requiere agilizar urgentemente los permisos de importación y distribución por emergencia.

Así que la Cofepris tendrá que deshacer su congestión que le llevó a asumir como mexicanos los resultados de prueba Fase III de Pfizer-BioNTech obtenidos en EU. A mover las patitas…, aunque México va tarde, lamentablemente muy tarde, al mercado abierto de vacunas.

Landsteiner, vía para Sputnik V; piratas a la basura. El anuncio presidencial de que llegarán a México en los próximos 2 meses 24 millones de vacunas Sputnik V tras la conversación con Vladimir Putin, será mediante el acuerdo por 32 millones de piezas contratado por la empresa mexicana Landsteiner, que encabeza Miguel Granados, con el Fondo Ruso de Inversión Directa hace ya 5 meses. Esa vacuna requiere autorización oficial que sigue atorada en Cofepris, uno de los grandes pendientes a resolver a la brevedad y permitir avancen las alianzas público-privadas que incluye transferencia tecnológica para eventualmente fabricarla aquí. Otra labor fundamental de la autoridad sanitaria es atajar el huachicoleo de vacunas, las ventas piratas como pretendió Alejandro Cossío Hernández mediante un engañoso contrato de 2 millones de dosis que obtuvo de Carat 7, una empresa que con 7 empleados comercializa muebles, líquidos de limpieza y enseres menores ubicada en Miami y que factura 400 mil dólares anuales. Vaya, el mismo Fondo Ruso ya negó que tenga acuerdo alguno con Cossío Hernández.

Salvaguardar el pipirín. En la pasada XIII Conferencia Internacional de Ministros de Agricultura 2021, Víctor Villalobos se sumó al llamado global de evitar una crisis alimentaria y hambruna producto de la pandemia al tiempo de proponer medidas para mantener el abasto y garantizar funcionando las cadenas de suministro este también rudo año nuevo. El titular de SADER, propuso, por ejemplo, adelantar los apoyos directos a los pequeños y medianos productores para que sostengan sus esfuerzos (en México se canalizan 20 mil millones de pesos en ello), así como coordinación interinstitucional en producción y promoción de mercados, además de los trabajos por la inocuidad y calidad agroalimentaria, así como acceso a inteligencia de mercados y nueva tecnología. Con la comida no se juega.