Del gozo al pozo

Fuerza Nico
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Los últimos días han sido de emociones encontradas para las Chivas del Guadalajara; previo al arranque del torneo se especulaban problemas en el vestuario del Rebaño y estos murmullos se incrementaron cuando se oficializó que uno de los mejores refuerzos que llegó al Guadalajara no estaría ni en la banca ante FC Juárez: Víctor Guzmán.

La victoria que dejó muy satisfechos a los seguidores rojiblancos ante el equipo fronterizo hizo que por unas cuantas horas el tema de los suplentes y la ausencia del Pocho quedara en segundo plano. El equipo hizo un buen papel, dejó claro que será un equipo mucho más dinámico como se preveía y ahora la meta se centraba en la parte alta de la tabla; pero las sonrisas se borraron muy pronto cuando ayer por la tarde se filtraba información que confirmaba que la ausencia de Víctor Guzmán no era por una indisciplina con Chivas, sino por un posible doping positivo.

Hoy, dicha información ha sido confirmada y se sabe que Víctor Guzmán dio positivo en un control antidopaje después del encuentro entre Pachuca y Querétaro, correspondiente a la jornada 4 del Torneo Apertura 2019 el día 10 de agosto del año pasado. La pregunta inmediata que seguramente se hará usted, estimado lector, es ¿por qué tardó tanto la FMF en develar el caso de Víctor Guzmán? La respuesta oficial para esta cuestión es el cierre de los laboratorios de control antidopaje que administraba la Conade por la austeridad gubernamental, desde agosto de 2019 las pruebas para todos los deportistas mexicanos se realizan desde en La Habana, Cuba, incluyendo los futbolistas que pertencen a la Liga MX, Ascenso MX y Liga MX Femenil.

Muchas dudas han despertado por el ocultamiento de esta situación por parte de las Chivas y su directiva que desde el jueves pasado separó del equipo al atacante proveniente de Pachuca y ante las diferentes problemáticas que ha vivido el futbol mexicano en el tema “doping”, recuérdese el caso Salvador Carmona-Aaron Galindo en 2005 y el del clembuterol previo a la Copa Oro en 2011, resulta nuevamente extraño el hermetismo.

Quiero pensar (tal vez inocentemente) que todo fue en pro del equipo y evitar que los jugadores que encararían el encuentro ante Juarez se desconcentraran; esto puede pensarse por las palabras del propio Víctor Guzmán, que anunció que el pasado 9 de enero la Federación le notificó su situación. Ojalá las directivas encabezadas por Amaury Vergara en Chivas y Jesús Martinez en Pachuca no dejen cabos sueltos y sea cual sea la determinación final por la Agencia Antidopaje, este caso no deje duda alguna.

Por lo pronto el club Guadalajara anunció la recisión del contrato con el jugador, mientras que el presidente de la Liga MX, Enrique Bonilla, oficializó la suspensión definitiva de toda actividad deportiva para El Pocho; ahora, sólo resta esperar el resultado de la prueba B y el castigo que impondrá la Agencia Antidopaje al jugador que nuevamente formará parte de los Tuzos.

Un duro golpe para las Chivas y el primer revés en la temporada y, por supuesto, para el futbol mexicano, que nuevamente es salpicado por el fantasma del doping.