De subida

Fervor botanero
Por:
  • jorgem-columnista

El Valle del Anáhuac está rodeado de majestuosas montañas y cordilleras, algunas son más elevadas o peligrosas que otras. Escalarlas presenta diferentes grados de dificultad. Ninguno de estos promontorios constituye un reto mayor que la empinada cuesta de enero. La experiencia advierte que no resulta fácil salir avante de los apuros económicos que en este aciago mes se multiplican. Con tal de disfrutar al máximo las pasadas celebraciones y enarbolando el argumento de “lo bailado nadie me lo quita”, el endeudamiento se repite año tras año.

Grandes colas se forman ante las casas de empeño y otras instituciones de préstamo. Las tarjetas de crédito ya no pasan y el “sablazo” se vuelve una práctica común. Los capitalinos demuestran una envidiable habilidad para llegar a la cima de la prolongada pendiente. El esfuerzo resulta agotador pero el festivo espíritu chilango es inquebrantable.

[caption id="attachment_854633" align="alignnone" width="2550"] En el horizonte se vislumbran las dificultades financieras ocasionadas por el lastre que dejaron los compromisos adquiridos en el 2018. Foto: JMM[/caption]