El nuevo mapa electoral de Estados Unidos

VOCES DE LEVANTE Y OCCIDENTE

  • Tamaño de fuente: A  A  A  A  

El día de ayer, como el pronostico lo indicaba, los demócratas tomaron la casa de representantes en Estados Unidos.

De acuerdo con las encuestas de salida, hubo niveles de participación inusuales, debido a la oposición creciente entre jóvenes y mujeres a Trump que salieron a las urnas a ponerle un alto a su administración. Esta elección, más que nada, sirve como un indicador del gran descontento de millones de personas con el presidente. Sin embargo, los resultados en el Senado, donde los republicanos aumentaron su poder por tres asientos (hasta el momento) es una indicación de que, si bien es cierto que el país se mueve hacia la izquierda entre los jóvenes (en donde los demócratas tuvieron una ventaja de casi 35 puntos) y las mujeres (incluso entre mujeres blancas, hay un empate técnico entre demócratas y republicanos), las áreas rurales en Estados Unidos se vuelven cada vez más conservadoras.

Los tres asientos que perdieron los demócratas en el Senado se encuentran en Indiana, Missouri y Dakota del Norte, áreas principalmente rurales. Por el contrario, los demócratas arrasaron no sólo en las ciudades, como era de preverse, sino en los suburbios de las ciudades. Estos suburbios, que tan sólo hace dos elecciones votaron por Romney y no por Obama, se han convertido en un nuevo bastión de los demócratas.

Aunque es verdad que los residentes mayoritariamente ricos de estas áreas preferirían una reducción en sus impuestos, temas como el racismo y el calentamiento global los han llevado hacia la izquierda. En los suburbios de Nueva York, Oklahoma y Charleston, que solían ser un bastión republicano, los votantes le dijeron no a la administración Trump. Sin embargo en los distritos que votaron Obama pero en donde ganara Trump, distritos rurales en lugares como Ohio y Iowa, Trump prevaleció. El resultado no hace más que confirmar la tendencia que vimos en la elección de 2016.

Por un lado, los votantes blancos y de más de 50 años, en espacios rurales, con niveles de educación bajos, que solían votar por los demócratas por su apoyo a los sindicatos, se han vuelto férreamente conservadores. Por el otro lado, latinos, afroamericanos, asiáticos, mujeres, jóvenes y residentes urbanos se han trasladado al partido demócrata. El resultado es un nuevo mapa electoral.

Si por muchos años Iowa y Ohio solían ser estados en competencia, ahora se encuentran en el lado republicano. Por el otro lado, los republicanos han perdido todo el terrero en California, en varios distritos de Nueva York, y estados que solían tener seguros como Nevada (donde perdieron la senaduría), Texas (donde Ted Cruz estuvo a punto de perder contra un progresista) y Georgia (donde los demócratas casi ponen a la primer gobernadora afroamericana) se encuentran en amenaza.

El terreno de verdadera pelea para el futuro parece ser el Rustbelt. En esta área los demócratas dieron una sorpresiva derrota al gobernador ultraconservador de Wisconsin, obtuvieron la gubernatura de Illinois y humillaron a los candidatos a la casa de representantes en Pensilvania (estado que votó por Trump). Esta es la nueva geografía de la izquierda-derecha en Estados Unidos.

Gabriel Morales Sod

Gabriel Morales Sod

Gabriel Morales Sod es licenciado en Relaciones Internacionales por El Colegio de México y candidato a doctor en Sociología por la Universidad de Nueva York. Escribe sobre Medio Oriente, política estadounidense y política internacional.
Gabriel Morales Sod

Latest posts by Gabriel Morales Sod (see all)

Compartir