El paraíso de Nicolás Maduro

Trump contra la ciencia
Por:
  • montserrats-columnista

Transparencia Internacional afirma, en un reciente estudio, que Venezuela es el país más corrupto de nuestro continente. Maduro responde con la característica hipérbole del populista autoritario que piensa que puede hacer con su pueblo lo que se le antoje: ningún gobierno del mundo combate la corrupción como el suyo. Vaya descaro.

Cada vez que escucho ese tipo de frases pienso inmediatamente que nos están mintiendo. Nadie combate la corrupción como yo. Ningún gobierno ha sido más exitoso que el mío. Jamás se ha visto mayor crecimiento en el país. Es la perorata barata de gobiernos peligrosos que no respetan los hechos y que no temen mentir y manipular para conservar el poder. Pero el caso de Maduro se cuece aparte. ¿Acaso alguien duda de que la Revolución Bolivariana se ha dedicado a saquear a un país que antes podía presumir de sus finanzas y estabilidad?

Son múltiples y bien documentados los casos de corrupción en las altas esferas del gobierno venezolano. Hay expedientes abiertos en varios países y nombres plenamente identificados. Desde fiscales hasta enfermeras, enormes riquezas injustificadas se han creado a costa del futuro de una nación. La evidencia está ahí, al igual que la miseria en la que vive la gente atrapada en las fantasías de este dictador.

En este escenario, estamos ante el inicio de un nuevo mandato de seis años de Nicolás Maduro. Un nuevo sexenio derivado de una elección por demás cuestionable y dentro del marco de un secuestro de las instituciones por parte del Ejecutivo. Las autoridades electorales, el ejército, el poder judicial… todo está al servicio del régimen. El Poder Legislativo, de mayoría opositora, ha sido desconocido y se ha establecido una Asamblea Constituyente en su lugar, cuya misión es retorcer las leyes para legalizar y tratar de legitimar este asalto a la democracia.

El nuevo presidente de la destituida Asamblea Nacional, Juan Guaidó, ha hecho un llamado, a la población en general y al ejército, a rechazar el gobierno ilegítimo y apoyar para restablecer la democracia. Queda a la interpretación si fue un llamado a un golpe de Estado. De lo que no cabe duda es de la urgente y precaria situación que requiere posicionamientos firmes hacia dentro y fuera del país.

El Grupo de Lima -sin la firma de México, lamentablemente-, Estados Unidos y la oposición han dejado claro que Maduro iniciará su nuevo mandato ilegítimamente. Probablemente veremos sanciones económicas y un recrudecimiento de la persecución política al interior del país. Pero no se preocupen, en Venezuela no hay corrupción ni crisis humanitaria… no hay hambre, no hay muerte. Es un paraíso. De hecho, nunca han tenido un mejor presidente que Nicolás Maduro.