Jueves 22.10.2020 - 04:52

¿Quién salió ganando del asesinato de Suleimani?

El año que fue
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El asesinato del comandante Suleimani a manos del Ejército estadounidense sacudió a una región ya de por sí en un estado de profunda crisis. A pesar de que, sin lugar a dudas, Suleimani fue la mano detrás de la muerte de miles de personas en el Medio Oriente, queda poco claro por qué el presidente Trump decidió asesinarlo en este preciso momento.

Para tratar de entender los motivos de Washington es útil visualizar los efectos que tendrá este acontecimiento. En primer lugar, el régimen teocrático de Irán, debilitado por ya varios meses de sanciones económicas por parte de Estados Unidos, saldrá fortalecido como consecuencia del asesinato.

En las últimas semanas, el régimen se había enzfrentado a las que fueron tal vez las más energéticas protestas desde 1979; la muerte de Suleimani, como hemos visto en las protestas masivas en contra de Estados Unidos, donde millones de iraníes participaron, ha servido para unificar al país de nuevo, por lo menos temporalmente. Incluso los más fervientes opositores están ultrajados por la intervención estadounidense.

En el vecino Irak la situación no es más prometedora. En los últimos meses, Irak ha vivido una especie de guerra civil de baja intensidad entre sunitas (apoyados por Estados Unidos) y chiitas (apoyados por Irán). En las semanas antes del ataque, incluso los sectores chiitas de la población se habían tornado en contra de la intervención iraní; el asesinato de Suleimani le dio un giro de 180 grados a la situación, pues no sólo las protestas contra Irán han desaparecido (por lo menos en el corto plazo) sino que el gobierno iraquí, presionado por una población enfurecida, probablemente expulsará o por lo menos limitará la acción de las fuerzas estadounidenses en su territorio.

En las últimas semanas, además, se escuchaban rumores de un acercamiento entre Arabia Saudita e Irán, archienemigos regionales; este acercamiento pudo haber sido clave no sólo para estabilizar la región, sino para ponerle fin a la terrible guerra civil en Yemen; parece que el asesinato de Suleimani acabó, por el momento, con las ya de por sí pocas chances de que éste se llevara a cabo.

Por último está el acuerdo nuclear, que se encontraba en peligro desde que Trump decidiera abandonarlo. Después del asesinato, Irán dio por terminado el tratado, iniciando de nuevo la carrera nuclear en el área. En resumen, en cada uno de los temas esenciales para la región en estos momentos, Estados Unidos y sus aliados salieron perdiendo como consecuencia del asesinato. El régimen iraní, que se encontraba en la cuerda floja, acaba en cambio de recibir nuevos aires de vida. Queda preguntarse entonces, ¿qué ganó el presidente Trump con este ataque? La única respuesta hasta el momento tiene una fecha específica: las elecciones estadounidenses en noviembre de este año.