Bertrand Russell

Indignación y transformación
Por:

La vida de Bertrand Russell parece extraída de una novela. Nacido en 1872, en el seno de una familia de la más rancia nobleza británica, Russell fue un niño prodigio. Educado en su palacete por maestros privados, muy pronto destacó por su asombrosa inteligencia. Cuando tuvo edad suficiente, entró a la universidad de Cambridge en donde se rodeó de las mentes más brillantes de su tiempo. Con igual facilidad se movía entre las matemáticas y la filosofía. En la universidad conoció a G. E. Moore y juntos encabezaron un movimiento en contra del idealismo que predominaba en la filosofía inglesa de principios del siglo XX.

En 1903, el joven Russell publicó un libro fundamental para el desarrollo de la filosofía en el siglo XX: The Principles of Mathematics. En esa obra propone que las matemáticas pueden reducirse a la lógica formal. Sin embargo, la importancia de este ensayo va más allá de esta tesis —conocida como logicismo—. Lo que Russell mostró fue la utilidad de la lógica formal como método de análisis para todos los problemas filosóficos. En este libro, Russell se topa con una paradoja que obstaculizó el desarrollo de su tesis. Para resolver esta paradoja —que lleva su nombre— Russell intentó varias soluciones a lo largo de varios años. Por fin, entre 1910 y 1913, publicó, junto con Alfred North Whitehead, una obra monumental en la que ofrece un desarrollo del logicismo basado en una sofisticada estrategia para resolver la paradoja en cuestión. Este libro, Principia Mathematica, es un ejemplo extraordinario de cómo la creatividad humana puede escalar alturas inesperadas con la ayuda de métodos formales.

Russell también sostuvo que debíamos cambiar nuestra moralidad, sobre todo la sexual. El matrimonio no debía verse como una condena sino como un acuerdo libre entre dos personas para poder alcanzar metas comunes. Su defensa de estas ideas también le ocasionó críticas y persecuciones, pero él se mantuvo firme en sus principios

Antes de Principia Mathematica, Russell publicó en 1905 un pequeño artículo que cambió para siempre la manera de hacer filosofía. Este escrito, intitulado “On Denoting”, marcó la ruta de lo que hoy en día se conoce como la filosofía analítica. Lo que muestra Russell en esa pequeña obra maestra es que por debajo de la estructura del lenguaje ordinario se puede discernir otra estructura más profunda que se puede expresar por medio del simbolismo de la lógica matemática. Puesto así, esto parece poco interesante, pero las consecuencias filosóficas de este método han sido gigantescas. El camino señalado por Russell en 1905 fue recorrido luego por autores de la talla de Wittgenstein, Carnap, Quine, Kripke y Lewis.

[caption id="attachment_1099829" align="alignnone" width="696"] El filósofo británico Bertrand Russell, en una fotografía de 1957. Foto: Especial[/caption]

Aunque Russell fue uno de los grandes filósofos de toda la historia, no se recluyó en los claustros de Cambridge. La misma pasión que sentía para descubrir la verdad última de la realidad, la tenía para luchar en contra de las injusticias del mundo en el que vivía. Russell representa el modelo más alto del intelectual del siglo XX: un hombre que combinaba de manera admirable la autoridad intelectual con la autoridad moral. A diferencia de la mayoría de los filósofos analíticos de nuestros días, Russell no se conformaba con escribir para los especialistas, sino que buscaba llegar al público en general. Dueño de una prosa magnífica —que le mereció el Premio Nobel de Literatura en 1950— escribió sobre todo tipo de temas: ciencia, historia, sociología, pedagogía, política, moralidad. Entre algunos de sus libros más famosos podemos mencionar los siguientes: Why I am not a christian (1927), Marriage and morals (1929) y Authority and the individual (1949). La mayor parte de su obra se ha traducido al español.

Russell no se conformaba con escribir para los especialistas, sino que buscaba llegar al público en general. Dueño de una prosa magnífica —que le mereció el Premio Nobel de Literatura en 1950— escribió sobre todo tipo de temas: ciencia, historia, sociología, pedagogía, política, moralidad

Russell fue un reformador social en el mejor estilo ilustrado. Pensaba que el ejercicio de la razón nos debía liberar de toda suerte de reglas y costumbres, que se nos han impuesto en contra de nuestro mejor interés. De esa manera, durante toda su vida, fue un defensor del pacifismo y, después de la Segunda Guerra Mundial, uno de los principales líderes de la campaña en contra de la proliferación de las armas atómicas. Su activismo lo llevó a la cárcel en varias ocasiones; sin embargo, jamás abjuró de sus convicciones políticas, sin importarle las consecuencias. Russell también sostuvo que debíamos cambiar nuestra moralidad, sobre todo la sexual. El matrimonio no debía verse como una condena sino como un acuerdo libre entre dos personas para poder alcanzar metas comunes. Su defensa de estas ideas también le ocasionó críticas y persecuciones, pero él se mantuvo firme en sus principios.

Bertrand Russell murió hace cincuenta años, el 2 de febrero de 1970, a la edad de 97 años.