Evo pide ayuda a ONU y Europa desde México

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La renuncia a la presidencia de Evo Morales no ha frenado la violencia en Bolivia y las manifestaciones y protestas se han incrementado en contra del golpe militar y la orden de dispararle a la población.

Refugiado en México por órdenes presidenciales a partir de la amenaza militar en ese país sudamericano, Evo ha llamado a la pacificación y exige el cese de violencia y agresión policial.

El apoyo del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador fue de inmediato y el primero de toda Latinoamérica ante el riesgo que corría la vida del presidente boliviano, como una demostración de que nuestro país honra la política de asilo. Aunque la llegada de Evo a nuestro país ha sido muy polémica en la opinión pública, en donde hay voces que se quejan de esta decisión , hay otras, que aprueban la ayuda y solidaridad brindada por México al mandatario boliviano.

La salida de Evo incrementó la crisis social y la división del pueblo sudamericano entre los seguidores del expresidente y el gobierno interino. El enfrentamiento entre las autoridades policiales y los manifestantes que quieren de vuelta al exmandatario ha dejado hasta ahora varios muertos y una centena de heridos.

Desde México, Evo Morales ha acusado ante la comunidad internacional los abusos y la represión desmedida por parte de los policías y militares en contra del pueblo boliviano que se manifiesta en las calles. Estas manifestaciones que comenzaron con el supuesto fraude del gobierno de Morales en las elecciones de octubre, tienen muy marcadas las diferencias sociales que hay el país andino. Las caceroladas que comenzaron en octubre fueron encabezadas principalmente por la clase media y alta de Bolivia, en un país eminentemente indígena, mientras que el apoyo más fuerte de Evo Morales proviene de la clase baja que aún lo apoya y no está dispuesta a permitir el abuso militar.

El presidenta boliviano pidió la ayuda de la Organización de las Naciones Unidas, de mediadores europeos y hasta del Papa Francisco para que se abra un diálogo que permita pacificar a Bolivia y frenar la violencia que tiene convulsionado al país.

Morales declaró desde Méxco que se debe abrir un diálogo en territorio neutral, en donde participen grupos politicos, cívicos y representantes sociales de los diferentes sectores para detener los choques y la crisis que se vive ese país. Bien por Mexico en mantener el asilo político sobre cualquier otros intereses.