Jueves 28.01.2021 - 00:08

México y EU se alejan del Acuerdo de París

Lopez Obrador se suma a la petición de liberar a Julian Assange
Por:

La austeridad republicana que tanto defiende el presidente Andrés Manuel López Obrador afecta sectores que necesitan un mayor impulso como la inversión en energías renovables, rubro que no figura en los planes del actual gobierno mexicano.

Mientras que en Europa hay países como Noruega que dejan de invertir millones de euros en petróleo para apostar por las energías renovables, o como Suecia, donde han aprendido a reciclar tan meticulosamente la basura al grado de importar la de otras naciones para mantener activas sus plantas de reciclaje, en México se han tomado decisiones que parecen alejarnos de las medidas adoptadas en el Acuerdo de París por los 195 miembros de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, del cual México forma parte.

Hoy en día el gobierno de López Obrador apuesta por la industria petrolera para impulsar la economía del país. Actualmente se invierte en la construcción de la refinería de Dos Bocas, en Tabasco. Aunque resulta lógico que un país petrolero se enfoque en el llamado oro negro para rescatar su economía, sería necesario que parte de las ganancias se destinaran también a otro tipo de energías limpias, que en algún momento se convertirán en la clave de inversión de las naciones más desarrolladas.

Por otro lado, el gobierno de Morena anunció la cancelación de las subastas de energía con las que se licitaban proyectos para suministrar de energía limpia a la propia Comisión Federal de Electricidad (CFE), y a pesar de que esta actividad establecida por la reforma del gobierno anterior generó una reducción exitosa de gastos, la actual administración decidió cancelar la cuarta convocatoria por supuestas “consideraciones técnicas, económicas y de planeación”.

La última acción del gobierno que podría afectar la inversión en energías renovables es el cambio en las reglas de los Certificados de Energía Limpia (CELs) que funcionaban como incentivos para la inversión de empresas privadas y públicas en dichas energías limpias.

Estas acciones podrían resultar beneficiosas para la economía del país, pero son un peligro para el cumplimiento de las metas establecidas en el Acuerdo de París, con fecha límite en 2022 y más aún para combatir una realidad que podría dejarnos sin planeta, el cambio climático.

México no es el único país que ha hecho a un lado las medidas del acuerdo, también el gobierno de Estados Unidos comenzó formalmente su retirada definitiva de dicho acuerdo, del pacto mundial para combatir la crisis climática y el calentamiento global. A pesar de que México no se ha retirado formalmente, la falta de medidas en pro del medio ambiente hacen gala de su ausencia en esta nueva administración.