Lunes 18.01.2021 - 16:56

La economía electoral de Trump

Trump contra la ciencia
Por:

En la era de Trump poco importa la verdad, todo se maneja al nivel de la percepción. Si consideramos, además, que el presidente está entrando en fase electoral, lo único que prevalece es la imagen que se genera en sus seguidores. Así, el pulso que ha emprendido el presidente con México, con base en el conflicto migratorio, será el caballo predilecto de cara a su reelección.

Poco importa en qué quedó el pacto firmado por ambos gobiernos para evitar los aranceles con los que amenazó Trump a México si no cedía en sus exigencias migratorias. Poco importa si, como dicen algunos, México cedió a todo, temeroso de la caída inminente de su economía —tan dependiente del comercio estadounidense—. Tampoco importa si, como dicen otros, realmente no se otorgó nada puesto que ya se había acordado anteriormente desplegar a la guardia nacional y recibir un buen número de migrantes en espera de su audiencia en suelo estadounidense. Poco importa la verdad, el golpe mediático está dado y eso es lo único que pesa a la mirada de Trump. Él ha vencido. Él ha impuesto su voluntad. Él ha humillado nuevamente a México, porque puede, porque el que paga manda.

Tan es así, que este lunes ya estaba Trump mandando tuits que continúan la retórica agresiva contra México. El presidente no puede quedarse sin su enemigo mediático favorito. Su electorado necesita odiar para movilizarse, seremos víctimas de sus ataques y humillaciones hasta que se culmine con las votaciones.

Este estilo agresivo de Trump es un arma de dos filos. Claramente su foco está en la política interna de su país, pero está jugando con fuego al tomar como arma de presión los aranceles. El mercado internacional puede reaccionar negativamente ante esta manipulación política de factores económicos que pueden impactar al planeta entero. ¿Cómo pueden saber los mercados que pueden confiar en la palabra de los Estados Unidos con relación a los tratados comerciales recién firmados y los en vías de negociación? El mismo tratado con México y Canadá pende de un hilo, no digamos las conflictivas negociaciones con China, el Reino Unido y la Unión Europea (Brexit de por medio).

Así como la disputa con México es más bien mediática, el verdadero conflicto de Estados Unidos es China. El país asiático es el primer exportador mundial y su economía es un tren difícil de detener. Este es el único frente en el que Trump cuenta con apoyo bipartidista. Esta es la única guerra arancelaria que tiene fundamentos económicos tanto como políticos.  Aunque no será el foco de atención en la elección, es la piedra de toque de una economía que busca mantener, desesperadamente, la hegemonía. Si el que paga manda, EU necesita detener a China para seguir mandando.