Miércoles 21.10.2020 - 04:33

Más muestras del atorón

La rifa
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En materia de comercio exterior, sobre todo por el lado de las importaciones, en general, pero sobre todo de las importaciones de bienes de capital, en particular, también se manifiesta el atorón por el que atraviesa la economía mexicana, que está resultando más severo de lo que se esperaba, y que probablemente resulte más largo de lo previsto.

Entre enero y julio de 2018 las exportaciones, que tienen que ver con el dinamismo económico de los países a los que les vendemos, sumaron 259,979 millones de dólares. Un año después, entre enero y julio pasados, alcanzaron los 271,119 millones, lo cual dio como resultado un aumento de 11,140 millones, equivalente al 4.3 por ciento.

Por el lado de las importaciones, que tienen que ver con el dinamismo de nuestra economía, durante los primeros siete meses del año pasado sumaron 267,543 millones de dólares. A lo largo de los primeros siete meses de este 2019 sumaron 268,947 millones, lo cual resultó en un incremento de 1,404 millones, equivalente al 0.5 por ciento.

Entre enero y julio pasados las exportaciones de productos mexicanos (con los que satisfacen sus necesidades los extranjeros) crecieron, con relación al mismo periodo del año pasado, 4.3 por ciento, mientras que las importaciones de productos extranjeros (con los que nosotros satisfacemos nuestras necesidades) crecieron solamente 0.5 por ciento, muestra del atorón por el que pasa nuestra economía.

A lo largo de los primeros siete meses del año pasado, la balanza comercial de México resultó deficitaria por 7,564 millones de dólares, lo cual quiere decir que con lo que exportamos (ingresos) no alcanzó para pagar lo que importamos (egresos), por lo que la diferencia (déficit) se financió con ahorro captado del exterior (entrada de dólares por concepto de remesas, inversión extranjera, etcétera).

A lo largo de los primeros siete meses de este año, el resultado de nuestra balanza comercial fue superavitario por 2,172 millones de dólares, lo que significa que con lo que exportamos (ingresos) alcanzó para pagar lo que importamos (egresos), pero sin olvidar que si nosotros tenemos superávit, aquellos países con los que comerciamos tienen déficit, que se financia con ahorro que sale de México, lo cual es una muestra más del atorón por el que pasamos.

Un dato adicional, relacionado con la balanza comercial. En julio del año pasado las importaciones de bienes de capital, necesarias para la producción de bienes y servicios, variable con la que se mide el crecimiento de la economía, crecieron 23.5 por ciento. En julio pasado, decrecieron 16.5 por ciento. Entre enero y julio del año pasado crecieron 15.0 por ciento. Durante los primeros siete meses de este año, decrecieron 7.5 por ciento. Más muestras del atorón.