Jueves 26.11.2020 - 12:13

Regresar a clases

Coordinación frente a la emergencia
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Hoy aproximadamente 25 millones de niños de educación básica en nuestro país vuelven a clases. Ellos y sus padres han hecho un tremendo esfuerzo para, de una u otra manera adquirir lo necesario para reiniciar. El verano es para los padres de familia, por decir lo menos, complicado. Momento de hacerse de dinero para pagar reinscripciones, cuotas, uniformes, útiles, mochilas y demás elementos.

Volver a clases es emocionante. Esperanzas renovadas por conocer, hacer amigos y comenzar de nuevo. Aprender, nuevos maestros, nuevo grado y nuevos compañeros. En todo el país, servidores públicos de gobiernos municipales, estatales y del Gobierno federal realizan un esfuerzo para procurar un regreso a clases organizado y seguro.

Sin embargo, para muchos niños en nuestro país la realidad es diametralmente opuesta. Entre ellos, los que deben trabajar para poder costear los gastos que significa estudiar y los que de plano, no tienen la fortuna de regresar a clases.

Las cifras son diversas, dependiendo de la forma de construirlas; una de ellas, cerca de 4.1 millones de niños de entre 3 y 17 años en nuestro país no tienen la oportunidad de ir a la escuela. La han dejado por distintas causas, pobreza y marginación, las más importantes de ellas.

La educación no debe ser un privilegio de unos cuantos. Reiniciar clases es un derecho de todos. Lamentablemente, son los más necesitados, los indígenas, los discapacitados y los que habitan en comunidades rurales, los que más sufren de esta limitación.

El Gobierno de México ha emprendido un programa de becas que permita a los niños no abandonar la escuela. Las Becas Benito Juárez entregan mil 600 pesos bimestrales a los alumnos que así lo requieran, de educación inicial, básica y secundaria. La política social y las estrategias que la componen deben dar frutos con el paso del tiempo, para lograr que todos los niños de México tengan el gusto de volver a la escuela.

Además de esto, tenemos dos elementos fundamentales que poco a poco se van remediando: las condiciones de las escuelas y fortalecer a los maestros de nuestro país. El esfuerzo que hace el Gobierno de México por apretarse el cinturón se verá reflejado en reconstruir las escuelas que fueron dañadas por los sismos y en mejorar los elementos esenciales de los planteles educativos, que permitan a los niños estudiar con suficiencia. Por otro lado, se deben garantizar las condiciones necesarias para dotar a los maestros de las herramientas necesarias que les permitan desempeñar adecuadamente su labor, para con ello terminar con el ausentismo que existe en muchas escuelas de nuestro país.

Existe un enorme sacrificio y esfuerzo en el que diariamente los padres de familia invierten para allegarse de los recursos necesarios para que sus hijos estén listos para hoy arrancar de nuevo. El verdadero dolor se encuentra en aquellos niños privados de la educación, que se ven obligados a trabajar, y en la frustración y tristeza que embarga a un padre por no tener los recursos suficientes para que su hijo asista a la escuela.