Sr. Presidente, ¿y los niños?

#UnDíaSinNosotras
Por:
  • monica-garza

El Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas arroja que 6 mil 614 niñas, niños y adolescentes en México, están oficialmente desaparecidos.

3 de cada 4 de esas desapariciones ocurrieron durante la administración de Enrique Peña Nieto. Siguen sin ser localizados 4 mil 980 niñas, niños y adolescentes, de los cuales el 61.6 por ciento son mujeres, de acuerdo a cifras oficiales.

El caso de la niña de Chalco, encontrada muerta y con signos de abuso sexual a principios de este año, evidenció por qué los delitos que atentan contra la libertad y seguridad sexual en México son la segunda causa de victimización en niñas y mujeres jóvenes, y el feminicidio un delito que crece con siete crímenes diarios.

El escenario de violencia contra los menores en México es grave, de 2007 al 2017 cerca de 14 mil niños y jóvenes fueron asesinados durante lo que fue una fallida estrategia de seguridad del gobierno anterior, claramente tan fallida como su estrategia para proteger a la infancia, que en este periodo no promete estar mejor.

Ahora resulta que en el Paquete Económico de 2019, el Sistema de Desarrollo Integral para la familia (DIF), sufrió una reducción del 16 por ciento, que golpea directamente a las Procuradurías de Protección de la Niñez, que son las que tendrían que responder de manera preventiva, no cuando los niños ya han sido víctimas.

Lo anterior no coincide con los nueve compromisos del pacto MX Por La Niñez, que firmó Andrés Manuel López Obrador siendo todavía candidato a la Presidencia, el 30 de abril de 2018, y en el que se comprometió a atender la violencia y fortalecer al Sistema Nacional de Protección Integral.

Hoy, casi nueve meses después, y ya como Presidente de la República, los niños siguen estando prácticamente por completo fuera del discurso del titular del Ejecutivo.

[caption id="attachment_854630" align="aligncenter" width="696"] Vecinos en Chalco, el 2 de enero, cuando organizaron una búsqueda para encontrar al asesino de una niña. Foto: Cuartoscuro[/caption]

En este mes de enero se lanzó la convocatoria de reclutamiento de jóvenes para la Guardia Nacional —aun sin estar decidida—; se anunció el arranque del programa Jóvenes Construyendo el Futuro, que busca beneficiar a 2.3 millones de jóvenes, que no estudian ni trabajan; mientras la crisis por el desabasto de combustible ha acaparado en los últimos días toda la comunicación con la ciudadanía, y así para los niños, que son “el futuro de México”, no ha habido espacio para una sola línea.

“Tenemos en términos muy gruesos el 50 por ciento de la población infantil en pobreza, altísimos niveles de violencia, que se traducen sólo por su edad, si tú tienes entre 15 y 17 años de edad hay 30 por ciento más de probabilidades de ser víctima de un feminicidio o de una desaparición, en el caso de las chicas, en el caso de los varones, de homicidio. Esto tendría que ser una alerta nacional”, me dijo esta semana Juan Martín Pérez, Director Ejecutivo de la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) y Secretario Ejecutivo de la Red Latinoamericana y Caribeña por la Defensa de los Niños, Niñas y Adolescentes.

Y es que del 1 de julio pasado y hasta el 10 de enero de este año, las referencias a la infancia en el discurso del Presidente Andrés Manuel López Obrador están absolutamente ausentes.

Sólo un mensaje en su cuenta de Twitter con fecha del 23 de noviembre, los menciona en relación al tema del Tren Maya, el cual les explica en un enlace con dibujos animados. Además de eso, ¡nada!

Habrá quien opine que en este momento hay cosas más urgentes que resolver, pero ¿qué puede haber más importante para un país que la protección de los más vulnerables que son los niños? —  en nuestro caso los más vulnerados — que son 40 millones de mexicanos que eventualmente tendrán 18 años y una credencial para votar…

Las mesas de trabajo prometidas en campaña, para atender las necesidades de los niños no han ocurrido, “siempre nos han dejado plantados”, me insistió Juan Martín Pérez, quien con justa razón hace un enérgico llamado a la actual administración, para revisar el presupuesto y sobre todo exige una estrategia más apropiada de protección a la infancia.

Si los miles de asesinatos de menores que siguen en impunidad se elevan y la falta de protección se profundiza, la estela de dolor y rencor puede devenir en un poderoso ingrediente, para la violencia y la descomposición social, y así no habrá Cuarta Transformación posible.