Una de medios, a la 4T

Fase 2
Por:
  • Carlos Urdiales

Grupo Radio Centro (GRC) de Francisco Aguirre, vuelve a dar nota. Heredero de quien detentó en los años 60 la concesión del Canal 13 de televisión (rescatado por el Gobierno federal); Aguirre Gómez fue quien a finales de los 90 rompió los acuerdos signados por sus hermanos con la empresa Infored de José Gutiérrez Vivó; él fue quien lo sacó del aire y quien mantiene un litigio que ha perdido en instancias nacionales e internacionales, pero se resiste a pagar.

Pancho Aguirre fue el postor para una nueva cadena nacional televisora el sexenio pasado que, tras ganar la licitación, se echó para atrás. Su falta de seriedad le costó 400 millones de pesos.

El señor Aguirre contrató a Carlos Loret de Mola hace menos de un año, duplicó su oferta de noticieros matutinos al compartir horario con Sergio Sarmiento y Lupita Juárez.

Después del triunfo, no antes, de AMLO, Pancho trajo de vuelta al aire a Carmen Aristegui con una alianza que triplicó su programación informativa por las mañanas. Al anunciar el regreso de la comunicadora, su hijo, Francisco III, dijo que no descartaba arreglar las cosas con Gutiérrez Vivó. Decisiones muy aplaudidas desde la 4T.

Radio Centro incumplió el acuerdo con Loret de Mola para que renunciara y renunció. Contrató a Julio Hernández, columnista de La Jornada, para su noticiero del mediodía. Cambio tan significativo como válido en su línea editorial. Buscar acomodo político ante la 4T no es delito, antes, es bien visto.

Hace tres días, GRC avisó a cerca de cien trabajadores que están despedidos. Sus liquidaciones serán negociadas, la empresa no tiene caja para pagarles. Adelanta que algunos podrían volver y por eso propone no indemnizarlos. Actitud que no sintoniza con la 4T.

Niega la quiebra y que viole derechos laborales. Esgrime eficiencia por la suspensión de transmisiones en su frecuencia 1110 de AM, cambio de ubicación de su antena y transmisor, pero no explica por qué no se planeó dicha mudanza.

Radio Centro busca y consiente a una audiencia. Pero viola el derecho de otras audiencias. No hay escándalo. Defensores de la libertad de expresión por encima de la de empresa, ahora en GRC, ausentes. Notablemente silentes.

Iniciativa. Optimista debe estar el director general de Pemex, Octavio Romero, ante la iniciativa que se presentó en el Congreso para modificar la ley de la empresa productiva del Estado. Una lectura a fondo permite vislumbrar  alcances sin duda positivos para fortalecer su  estructura y gobierno corporativo ya que permite la actualización de manera flexible y oportuna del Plan de  Negocios de Pemex para adaptarse a nuevos escenarios de una industria que cambia a ritmo acelerado. Asimismo, corrige algunas distorsiones de años que nadie se había atrevido a tocar como el hecho de que el propio director de la empresa no formara parte del Consejo de Administración al tiempo que le da más facultades para tomar decisiones estratégicas sobre la operación de la empresa.