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El Papa Francisco, en una audiencia ordinaria en Roma, el pasado 22 de agosto. Foto: Especial
El Papa Francisco, en una audiencia ordinaria en Roma, el pasado 22 de agosto. Foto: Especial

El exarzobispo de Santiago, Francisco Javier Errázuriz, tiene los días contados en el Consejo de Cardenales que creó el Papa para asesorarlo en la reforma a la curia romana. Sin embargo, su próxima baja no se debe a un tipo de amonestación por los señalamientos de sobrevivientes de abuso sexual, al ignorar las denuncias que recibió mientras fue arzobispo de Santiago (1998-2011), sino a que su periodo en las tareas asignadas por el pontífice está a punto de culminar.

El caso se repite con el australiano George Pell, jefe de finanzas del Vaticano, actualmente investigado por la justicia de su país por un caso de abuso sexual, cuando se desempeñó como arzobispo de Melbourne.

El Consejo de Cardenales, al que ambos clérigos pertenecen, fue establecido de manera formal el pasado 30 de septiembre de 2013. En esos días, el órgano estaba integrado por ocho cardenales, de hecho Errázuriz y Pell fueron miembros fundadores.

El Consejo de Cardenales no es un honor, es un trabajo. No quiero entrar en el juego de cortar cabezas y buscar chivos expiatorios”

Papa Francisco

Líder de la Iglesia católica

La fecha de la conformación del consejo papal resulta clave en la permanencia de los cardenales que enfrentan acusaciones por pederastía, pues su nombramiento (tipo nomina), según las reglas romanas tienen fecha de caducidad, duran cinco años, lo que indica que tanto el chileno como el australiano tendrán que presentar su renuncia en septiembre próximo, de tal suerte que no sea necesaria su remoción.

En este sentido, la salida de los dos purpurados sería comunicada por el Vaticano sólo con la versión institucional de la culminación de su periodo, sin hacer alusión a los cuestionamientos de responsable y encubridor, respectivamente, en casos de abuso sexual de menores.

Las últimas declaraciones que ofreció el Papa Francisco en respuesta a las críticas por la permanencia del cardenal Errázuriz en su consejo de asesores respalda lo anterior:

“El Consejo de Cardenales no es un honor, es un trabajo. No quiero entrar en el juego de cortar cabezas y buscar chivos expiatorios”, dijo el sucesor de San Pedro en una entrevista en mayo pasado.

La frase de Francisco fue interpretada por la prensa internacional como una señal de que el pontífice no estaba dispuesto a remover a sus asesores, por muy cuestionados que estuvieran en sus iglesias locales.

Gráfico: La Razón de México

El tesorero del Vaticano, George Pell, quien alguna vez fue considerado para ser Papa, se convirtió en el clérigo de más alto rango en ser juzgado por varios delitos relacionados con abusos sexuales a menores.

En mayo pasado, un tribunal de Melbourne, Australia, resolvió que hay suficientes pruebas para enjuiciar a Pell por presuntos abusos cometidos entre 1976 y 1980, cuando era sacerdote, y luego cuando fue arzobispo de esa ciudad (1996-2001). El prelado de 76 años se declaró “no culpable” de los cargos que se le imputan.

Una magistrada australiana dictaminó que había pruebas para algunos cargos, pero no todos los que se habían presentado. Después de la audiencia, la defensa del cardenal argumentó que las acusaciones más “viles” contra su cliente habían sido desestimadas.

Aunque los señalamientos a Errázuriz no son por una comisión directa de abusos sexuales a menores de edad, el cardenal chileno ha sido denunciado como uno de los principales encubridores de pederastia en la iglesia chilena.

Las autoridades del país sudamericano investigan a 158 personas en el marco de 144 casos de abusos sexuales o de otro tipo contra 266 víctimas.

La División Especializada en Derechos Humanos, Delitos sexuales y Violencia de Género explicó que las víctimas podrían llegar casi medio millar, principalmente cuando se empiecen a recibir las denuncias de las regiones extremas de Chile en un país que tiene más de 4 mil kilómetros de extensión.

Luego de la revelación de un informe del Gran Jurado de Pensilvania, Estados Unidos, que documentó más de mil casos de abusos sexuales contra menores cometidos por miembros de la Iglesia católica, el Vaticano repudió estos hechos.

Gráfico: La Razón de México

“Sólo hay dos palabras que pueden expresar los sentimientos frente a estos horribles crímenes: vergüenza y dolor”, señaló la Santa Sede en un comunicado.

El mensaje fue reforzado un día después, en la lectura de una carta del Papa desde la Basílica de San Pedro, donde  reconoció la inacción de la Iglesia ante los “hechos terribles”.

Francisco hizo énfasis en llamar a los feligreses a ser parte de una cultura de la denuncia para contrarrestar el silencio que ha lastimado a miles de víctimas a lo largo de la historia; además prometió hacer esfuerzos concretos para hacer que lo que se predica tenga eco.

El Dato: El Papa participa en el Encuentro Mundial de las Familias, en Irlanda, donde se dirigirá a víctimas de abuso sexual en ese país.

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