Pedimos que nos atiendan como seres humanos: enfermos en Venezuela

La falta de insumos y de personal obliga a que los enfermos pasen semanas y meses sin ser atendidos; hay quejas por la alimentación, pero no por su calidad y cantidad, sino por su ausencia

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Los pacientes del hospital más antiguo que sigue funcionando en Venezuela, Doctor José María Vargas, solo tienen una petición: que los atiendan “como lo que somos, seres humanos”.

Ubicado en el centro de la capital Caracas, este nosocomio ha sufrido la desatención de sus requerimientos, por lo que ahora, de acuerdo al portal del diario El Nacional, tiene fuertes carencias en sus instalaciones, insumos y personal.

El hospital vive además las consecuencias del paro indefinido del personal del sistema de salud venezolano, que iniciaron en demanda de aumentos salariales y mejores condiciones de trabajo.

Hospital Doctor José María Vargas, en Caracas, Venezuela / Foto: Especial

En las instalaciones hospitalarias se ven salas vacías, camas sin colchón, paredes con filtraciones de agua, baños sucios y una morgue sin capacidad para atender al número de cadáveres que recibe.

Alfredo Villarroel, uno delos médicos tratantes, explica que sí llegan insumos, pero no los que se necesitan, menos aún cuando se trata de casos complicados.

Otro problema es la falta de elevadores, lo que hace que se haya improvisado una rampa para subir las camillas, pero esta pasa por un área en construcción que también es usada como basurero, lo que expone a infecciones a los pacientes.

La falta de insumos adecuados y de personal obliga a que los enfermos pasen semanas y meses sin ser atendidos.

“Solo pedimos que nos atiendan como seres humanos que somos”, dice un afectado que lleva tres meses y medio sin atención de ningún tipo.

Una paciente en el departamento de oncología del Hospital José María Vargas, en Caracas, el 30 de agosto de 2017. (Carlos Becerra - Agencia Anadolu)
Una paciente en el departamento de oncología del Hospital José María Vargas / Foto: Agencia Anadolu

Las deficientes instalaciones, con escape de aguas negras, arriesga a que los enfermos adquieran otro padecimiento por esa situación, lo que complica su estancia hospitalaria.

También hay quejas por la alimentación, pero no por su calidad y cantidad, sino simplemente por su ausencia, ya que por una deuda con el proveedor, se canceló el servicio, de manera que cada internado debe procurarse su alimentación.

Solo se da comida a quienes han sido diagnosticados con padecimiento de desnutrición, pero en cantidad insuficiente y con calidad no la adecuada, dice uno de los médicos, que afirman ya no tener miedo de denunciar su situación.

También hay queja de favoritismo hacia pacientes con influencias, que reciben atención que es ordenada por el director del hospital.

Esos pacientes son familiares del personal hospitalarios o enviados de alguna oficina gubernamental.

Mientras, el personal médico mantiene su paro indefinido, donde demandan que su salario vaya de los actuales 120 salarios mínimos a los 440.

ntb