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Petro (izq.), durante su reunión con Luis Almagro, el jueves, en New York. Foto: AP

“El fraude viene ahora”, tuiteó el pasado domingo el candidato a la presidencia de Colombia, Gustavo Petro, al borde de las 4:00 de la tarde locales, cuando apenas cerraban las casillas de votación y no había resultados escrutados. Petro denunció que los resultados emitidos por la Registraduría Nacional de Estado Civil -según los que obtuvo casi tres millones de votos y con los que amarró su postulación para los comicios- “son oscuros”.

Durante una conferencia de prensa, el candidato colombiano, cercano al chavismo, señaló que el mecanismo de conteo de votos del ente colombiano impide verificar que los resultados sean transparentes. “Lo ideal es que ahorita se pudieran saber los resultados por mesa de cada localidad, y eso no se puede hacer”, aseveró Petro.

  • El Dato: Las FARC no alcanzaron el 0.5 por ciento de votos en su debut en una jornada electoral.

El pasado jueves, sin haberse sometido a ninguna votación, Petro llevó la denuncia a instancias internacionales y pidió a la Organización de Estados Americanos (OEA) fortalezca la capacidad técnica de la misión que en mayo observará los comicios presidenciales de la nación andina.

“Cuando una misión de observación es especial, tiene más dinero y más capacidad técnica para auditar el proceso electoral”, expresó Petro tras reunirse durante una hora con el secretario general de la OEA, Luis Almagro.

El discurso antisistema de Petro no es nuevo. En diciembre, Salvador Nasralla, allegado al chavismo, denunció fraude en los sufragios, pese a que las boletas fueron auditadas en dos oportunidades, bajo la observación de la Organización de Estados Americanos y finalmente reconocidas por entes internacionales.

“Estados Unidos no conoce le realidad del fraude y nosotros le traemos un documento, donde viene demostrado la   las actas”, reclamó entonces Nasralla.

El domingo, Andrés Manuel López Obrador también hizo eco del mismo discurso: “En México los fraudes electorales son muy comunes; espero que el próximo 1 de julio no se dé eso, que Enrique Peña Nieto saque las manos del proceso”, afirmó el candidato presidencial de la alianza Juntos Haremos Historia, quien se reunió con militantes de Morena para supervisar los trabajos de la estructura y también con empresarios.

En diciembre, el candidato a la Presidencia de México aseguró que históricamente ha habido  fraude electoral y se falsifican resultados, se rellenan urnas, compran votos, compran a los representantes de las casillas y se hacen paquetes electorales.

“Estamos haciendo una selección de personas honestas que no se vendan. Es que les pueden ofrecer hasta 200 mil pesos en esos lugares; compran no sólo los votos, compran a los representantes de los partidos y del INE”, afirmó el izquierdista.

Este discurso busca deslegitimar los resultados electorales, en caso de que sean desfavorables a los candidatos socialistas, tal como ha venido ocurriendo en México desde 1988. Cuando López Obrador no gana, canta fraude: así lo hizo cuando contendió por la gubernatura de Tabasco, y en los dos comicios presidenciales anteriores.

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