Acusado del delito de homicidio con dolo, un juez penal ordenó detener y encarcelar al Corresponsable de Seguridad Estructural del Colegio Enrique Rébsamen. Se trata del ingeniero Francisco Arturo Pérez Rodríguez, quien avaló en julio y septiembre de 2014, y hasta por cinco años, la constancia de Seguridad Estructural de la escuela ubicada en la delegación Tlalpan.

Con esta orden de aprehensión, suman ya cuatro los mandamientos judiciales emitidos por lo sucedido en aquella escuela, en donde murieron 19 niños y siete adultos durante el sismo del pasado 19 de septiembre.

El primer mandamiento se giró en contra de la dueña del inmueble, Mónica García Villegas. La Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México (PGJCDMX) la acusa del delito de homicidio culposo diversos 26.

Los otros mandamientos fueron girados en contra de los directores responsables de obra (DRO) Juan Apolinar Torales Iniesta y Juan Mario Velarde Gámez, y ahora contra el corresponsable de seguridad, Francisco Arturo Pérez Rodríguez.

A diferencia de la dueña del lugar, a estos tres hombres el Ministerio Público de la PGJ los acusó de homicidio con dolo eventual, debido a que al ser expertos en respectivas sus áreas de especialidad sabían de las consecuencias que tendría avalar y permitir la operación del colegio, a pesar de las fallas que presentaba.

De acuerdo con reportes de la Procuraduría, fue el juez Joel Jesús Garduño Venegas quien giró las órdenes de aprehensión en contra de estas tres personas.

En cuanto al corresponsable de obra, Francisco Arturo Pérez Rodríguez, el Ministerio Público demostró que en sus reportes, dicho ingeniero aseguró que tras una inspección ocular podía confirmar que el plantel escolar estaba en “perfecto estado”.

El representante social de la Fiscalía en Tlalpan reunió pruebas suficientes para sustentar su acusación acerca de que el hombre actuó con dolo al avalar la construcción a pesar de que sabía que no era adecuada. 

El ingeniero, con registro C/SE 0128, permitió la operación del colegio, lo cual quedó registrado en la documentación que consta en el expediente del caso. Ahí mismo aparece su cédula profesional para avalar dichos dictámenes.

Al final, nada de lo que avaló soportó el terremoto pues, de acuerdo con los peritajes efectuados por la autoridad, en realidad estaba mal construido.

Tras el sismo, el ingeniero Francisco Arturo Pérez Rodríguez se dedicó a realizar revisiones en escuelas de la Ciudad de México e incluso en el Instituto Nacional Electoral (INE). El hombre entregó dictámenes en materia de seguridad estructural y operación.

Actualmente él, al igual que Mónica García Villegas y los dos DRO, Juan Apolinar Torales Iniesta y Juan Mario Velarde Gámez, son considerados prófugos de la justicia.