Philip Glass estrena en México obra inspirada en cultura indígena

El artista estadounidense dará tres conciertos en el Palacio de Bellas Artes el próximo fin de semana; incluirá temas emblemáticos acompañado de músicos mexicanos

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Foto: Archivo.

El compositor y pianista estadounidense Philip Glass ofrecerá tres conciertos en la sala principal del Palacio de Bellas Artes los días, 11, 12 y 13 de mayo, donde compartirá escenario con músicos huicholes, y con ello resaltar la cultura indígena del país.

El artista compartirá escenario con la Orquesta Sinfónica Nacional y diversas agrupaciones y solistas de alto nivel que harán posible la fiesta musical.

“Desde mi juventud he estado interesado por la música indígena de todo el mundo. Me interesa conocer el alma y el corazón de este país, México, por eso me involucré en este proyecto musical”

Philip Glass
Compositor y pianista estadounidense

Al respecto, comentó que el viernes y el domingo presentará las obras Days and Nights in Rocinha, con la participación de músicos huicholes invitados; HIKURI, el cacto sagrado y el estreno en México de la Sinfonía núm. 7, Tolteca, formada por los movimientos El maíz, El Hikuri (Raíz sagrada) y El venado azul.

Sobre esta última pieza, el músico nacido en Baltimore, Maryland, señaló que se trata de “una investigación sobre la historia de este país y es mi agradecimiento a una cultura que conozco desde hace 25 años”.

A sus 80 años, el compositor estadounidense Philip Glass mantiene viva la pasión por la música, misma que lo ha llevado a subir nueve veces la montaña sagrada de la etnia wixárika de México.

“Sentado en mi casa en Nueva York nunca lo habría hecho, hay que salir”, dijo Glass el jueves en conferencia de prensa en la Ciudad de México. De hecho, dijo, su primer ascenso a la montaña sagrada de los wixárika, ubicada en el estado de San Luis Potosí, lo hizo acompañado por músicos que fueron tocando todo el tiempo para él.

De acuerdo con el afamado compositor, el proyecto de su sinfonía inició en Real del Catorce frente a 20 personas, “pero ha ido creciendo, tan es así que pretendo llevar esta música a Estados Unidos, sobre todo porque en el mundo occidental tenemos una mirada superficial hacia la música indígena”.

Agregó que en ambos conciertos participarán, además, el Coro de Madrigalistas y Solistas Ensamble del INBA, así como los músicos invitados Daniel Medina de la Rosa en el raweri (violín wixárika) y voz, y Erasmo Medina Medina, especialista en Kanari (guitarra wixárika).

“Me gusta tocar música de otras culturas porque sus raíces son claramente diferentes a las mías. Mi raíz proviene de Bach y Beethoven, por ejemplo, pero cuando interactúo con otro lenguaje musical, tengo que encontrar la manera de hacerlo bien. Para esto no hay guías. La solución no es académica, sino que se da tocando juntos”, indicó.

El sábado, Philip Glass ofrecerá otro concierto en el Palacio de Bellas Artes, al que describió como el “Carnegie Hall de México”.

En dicha presentación, que lleva por título Philip Glass. De estreno a los 80, el compositor egresado de la Universidad de Chicago y la Escuela Juilliard de Nueva York estará acompañado por el Cuarteto Latinoamericano, la soprano Olivia Gorra, el pianista James Demster, el actor Diego Luna en la lectura de Wichita Vortex Sutra, Leonardo Heiblum en la tabla y Jacobo Lieberman en las percusiones.

Al respecto, el pianista se dijo contento de poder participar con ellos, y explicó que en este concierto el público podrá escuchar Metamorphosis Two, Metamorphosis Three, Metamorphosis Four, Wichita Vortex Sutra, Etude núm. 2 y 10, así como el ciclo vocal Songs from Liquid Days.

Añadió que los músicos mexicanos son tan buenos que podrían estar tocando en cualquier lugar del mundo, por eso me congratulo de que suenen muy bien en los ensayos. “A veces siento que yo soy la parte menos importante de todo esto”.

Consideró también que siempre será muy enriquecedor tanto para los intérpretes como para el público escuchar en un mismo concierto dos músicas diferentes, porque es como una forma de aprender otro idioma. Al principio su sonido es muy extraño, pero luego se vuelve común. No quiero unificar una cultura, sino simplemente quiero homenajear la cultura de todos.

Sobre los tres conciertos, Glass dijo que serán una especie “de ofrenda, un homenaje a la cultura de México”, y afirmó: “No vengo para sentirme el gran hermano del norte, sino que vengo a México para sentir su riqueza”.

Durante la conferencia, Lidia Camacho, directora general del INBA, comentó que lo que Philip Glass siempre nos entrega es música de la mejor factura, música que ensancha sin duda nuestro universo sonoro. Mientras que la soprano Olivia Gorra aseguró que la música del estadounidense es de otro mundo.

En el evento, y a punto de las lágrimas, Michael Riesman, quien dirigirá a la OSN en los conciertos del 11 y 13 de mayo, dijo sentirse emocionado de festejar los 80 años de Glass. Será una experiencia muy emocionante, concluyó.

fgr