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Jaime Slomianski, ayer, en entrevista en sus oficinas de Gestión Urbana. Foto: Jorge Butrón

un año del comienzo del programa Basura Cero en la Ciudad de México, la Agencia de Gestión Urbana (AGU) ha calificado como exitosa, ya que se ha avanzado en la separación de basura y en la consciencia ciudadana para disminuir los contaminantes en la capital; lo que se traduce en más de 119 mil toneladas de reciclaje orgánico y 241 mil menos a rellenos sanitarios.

En entrevista para La Razón, Jaime Slomianski, director de la AGU, aseguró que el programa busca que la basura se procese casi en su totalidad, para reducir contaminantes y producir energéticos, que serán benéficos para toda la ciudad, así como implementar nuevas tecnologías sustentables, tales como la termovalorización y la biogestión.

A un año de implementada la Norma 024 de Separación de Residuos Sólidos ¿cómo va el programa Basura Cero? Es una política enmarcada por el exjefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera. Partimos de un diagnóstico que realizamos para conocer cuánta basura tenemos; en la ciudad se producen 13 mil toneladas de residuos sólidos diarios. Somos la segunda ciudad  que más residuos genera después de Nueva York, de ese tamaño es el problema.

Para darnos una idea de cuánto es 13 mil toneladas diarias, es toda la plancha del Zócalo y dos metros de altura todos los días. En el país, según el Inegi, se generan 43 millones de toneladas de residuos al año, de los cuales sólo el 13 por ciento va a rellenos sanitarios y 87 a tiraderos de cielo abierto; esto es un impacto directo al cambio climático, porque no hay un control y se evapora el metano al aire y los lixiviados (contaminantes de los residuos orgánicos) al subsuelo.

¿Qué se está haciendo en la ciudad? Hace mucho se llevaba a Santa Fea a un relleno sanitario y los únicos terrenos disponibles están al sur de la capital, pero ya están declarados como suelo de conservación; por ello se llegó a un acuerdo con Conagua para que se utilizara el Bordo Poniente como relleno; en el 2011 se clausura y ya no se envían residuos allá, por ello se mandan ahora al Estado de México (El Milagro y La Cañada), ahí se va 90 por ciento de la basura.

A la ciudad le cuesta mucho dinero enviarlos allá, porque son terrenos particulares y no se tiene ninguna utilidad, a eso se le llaman “Pasivos Ambientales”, porque finalmente se entierran los desechos en el suelo y a la larga hay fuga de biogás y lixiviados que son altamente contaminantes.

El dato: 

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 ¿Y Basura Cero? Los desechos se tienen que valorizar para que las menos toneladas terminen en rellenos sanitarios, ése es el marco de todas las acciones para Basura Cero. Este está basado en un programa de economía circular, en el cuál se generan insumos (vasos, empaques), éstos se comercializan y usan, después se desechan y se convierten en residuos,al separarlos empieza el proceso para que los que se puedan reciclar se incorporen a la industria del rehuso. Esto es, reducir, reutilizar y reciclar; hay que generar una cultura de esta campaña de separación, misma que inició en 2017. Ahora tenemos una cuarta “r”, que es recuperar energía a través de biodigestión y termovalorización

¿Cómo están los números en cuanto al programa al día de hoy? Van 8 mil 600 toneladas a rellenos, mil 900 de ellas a reciclaje para nuestra planta de composta y 800 que le damos a CEMEX para coprocesamiento de combustible. La visión que queremos dejar es reducir esas 8 mil a mil 300 a rellenos sanitarios, las mil 900 a proceso de producción, aumentar a mil 500 las de la planta de composta, incrementar de 800 a mil 400 a CEMEX y la incorporación de dos nuevas tecnologías; la termovalorización que procesará 4 mil 500 toneladas y otra de biodigestión que tratará 2 mil diarias.

A la fecha se tienen los siguientes resultados: 119 mil, 959 toneladas enviadas a reciclaje orgánico, así como una baja de 241 mil, 905 a rellenos sanitarios lo que implica menos contaminación en los suelos del Valle de México.

Del 8 de julio del 2016 al 31 de mayo de 2017 se recibían 351 mil, 996 toneladas de residuos orgánicos, mientras que para el periodo que abarca del 8 de julio de 2017 al 31 de mayo de 2018, se recibieron 471 mil, 954; un aumento del 34 por ciento más. Además, en el mismo periodo, pero de la etapa anterior entre 2016 a 2017 fueron 2 millones, 791 mil, 480 toneladas de residuos de otro tipo a rellenos sanitarios del Estado de México, pero del nuevo periodo entre 2017 a 2018, se tuvo una baja al pasar a 2 millones, 549 mil, 574.

 ¿La gente está respondiendo? Mucha gente si está respondiendo porque quiere ayudar a reducir los contaminantes, pero aún hay gente que no; por eso se tienen que crear campañas para que tengan la consciencia de separar su basura.

 ¿El programa no corre riesgo con otra administración? No lo creo, no hay porqué abandonar este programa que tiene el objetivo de evitar contaminación; más bien lo que se tiene que hacer es fortalecerlo, es estable y tiene beneficios directos como dotar de luz al Metro al transformar los residuos en energía eléctrica.

 Por otra parte, ¿a qué fue a Colombia? se habla de un congreso de reciclaje y estos temas… Se trató el tema de modernizar la gestión de los residuos y la mayoría de los países del continente está comprometida, sólo que existen problemas de dinero para poder invertir en plantas como la que en México va a arrancar en 2021.

 ¿Cuáles son los retos de la AGU para los siguientes años? Bueno, se tiene que trabajar para que los temas de espacios públicos ya estén en la Agencia y no en la Secretaría de Desarrollo Urbano, la Planta de Asfalto está en la de Obras y debería estar con nosotros porque ellos ya no encarpetan, ahora lo hacemos nosotros y tendría que liderar temas como intervenciones para generar seguridad a usuarios en las calles.