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Una mujer protesta contra Daniel Ortega, el domingo, en Managua. Foto: AP

Un joven gravemente herido trata de respirar. Sus compañeros, con conocimientos básicos en primeros auxilios, presionan su pecho en un intento por reanimarlo. A los instantes, el estudiante muere. Estas son las imágenes que se ven en una de las decenas de videos que retratan la violencia con la que la policía de Daniel Ortega reprimió las manifestaciones en la Universidad Politécnica de Nicaragua.

La violencia no se detiene. La derogación de la reforma del Seguro Social anunciada el domingo por Ortega, que desató el pasado miércoles una ola de protestas en las principales ciudades del país centroamericano, no fue suficiente para apagar la ira de cientos de nicaragüenses que reclaman la salida del totalitarismo.

La jornada de ayer dejó cuatro muertos más a causa de la represión: dos  en el interior de la casa de estudios y dos en el hospital al que fueron trasladados, reporta el diario La Prensa. Según cifras extraoficiales son 34 personas las que han fallecido en seis días.

No veo condiciones para ningún diálogo con el gobierno de Nicaragua. Hay que detener la represión, liberar a los jóvenes presos, restituir la transmisión del Canal 100% Noticias…”

Silvio José Báez

Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Managua

“No veo condiciones para ningún diálogo con el gobierno de Nicaragua. Hay que detener la represión, liberar a los jóvenes presos, restituir la transmisión del Canal 100% Noticias y discutir la democratización del país con todos los sectores del país”, escribió ayer en su cuenta de Twitter Silvio José Báez, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua.

El exjefe del Ejército de Nicaragua y hermano del presidente Daniel Ortega, el general Humberto Ortega, pidió ayer que la Iglesia católica nicaragüense actúe como garante en un diálogo entre el gobierno de Managua, la empresa privada y otros sectores para detener la ola de violencia en el país centroamericano.

El Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP), que ha sido aliado de Ortega en sus 11 años en el poder, mantuvo la convocatoria a una marcha contra el gobierno para ayer, mientras los estudiantes que iniciaron las protestas insisten en que no cesarán su movimiento.

El pasado domingo Ortega buscó aplacar la furia de las calles revocando los aumentos en las contribuciones obreras y patronales al fondo de pensiones que administra el Instituto Nicaragüense del Seguro Social (INSS).

Las protestas ya no son sólo por el INSS, es contra un gobierno que nos niega libertad de expresión, libertad de prensa y de manifestarnos pacíficamente. Creemos que ya no hay espacio para el diálogo”

Clifford Ramírez

Estudiante de Ciencias Políticas

Esos incrementos fueron la chispa que encendió las protestas iniciadas el pasado miércoles por un grupo de estudiantes, que rápidamente se extendió a otros sectores de la sociedad. La reforma había sido una recomendación del Fondo Monetario Internacional (FMI) para rescatar la estabilidad del quebrado sistema de pensiones de Nicaragua.

“Las protestas ya no son sólo por el INSS, es contra un gobierno que nos niega libertad de expresión, libertad de prensa y de manifestarnos pacíficamente”, declaró a la agencia de noticias AFP Clifford Ramírez, estudiante de ciencias políticas de 26 años que participó en el inicio de las marchas. “Creemos que ya no hay espacio para el diálogo”, agregó Ramírez en una conversación telefónica.

Las manifestaciones iniciadas por estudiantes recibieron apoyo de pobladores de barrios que salieron a sonar cacerolas, obreros y jubilados disconformes con la corrupción que ven en el gobierno y el deterioro en sus condiciones de vida.

El gobierno de Estados Unidos, por su parte, cerró las operaciones de rutina de su  embajada en Nicaragua y procedió a retirar a algunos de sus empleados debido a las protestas en las que han perdido la vida unas 30 personas, en su mayoría estudiantes universitarios.

  • El Dato: Antes de revocar la reforma al sistema de pensiones, Ortega había llamado a un diálogo con el sector privado para superar el impasse.

Según un comunicado del Departamento de Estado, procedieron a elevar “el nivel de amenaza para Nicaragua” y alientan a los estadounidenses a reconsiderar los planes para viajar a este país.

Los familiares de los diplomáticos estadounidenses que también trabajan en la embajada recibieron una orden de salida del país que se extenderá “hasta que mejore la seguridad”, según el comunicado. Asimismo el Departamento de Estado informó que también está permitiendo que funcionarios del gobierno de EU enviados a Nicaragua salgan del país  “caso por caso”.

Las protestas recrudecieron el fin de semana, con barricadas de piedras y llantas incendiadas en las calles, mientras turbas saquearon comercios en varios puntos de la capital. El gobierno recurrió a las fuerzas antimotines para controlar las protestas y, según los manifestantes, usaron armas de fuego en su contra.

¿Qué reclaman los manifestantes?

Éstas son algunas de las quejas de los nicaragüenses:

  • Las manifestaciones comenzaron cuando el gobierno sandinista del presidente Daniel Ortega emitió un decreto el 16 de abril en el que aumentaba las cuotas patronales y de los trabajadores e imponía un impuesto a los pensionados, con el objetivo de reforzar el aquejado sistema de Seguro Social.
  • Líderes de la oposición y grupos de la sociedad civil también acusan a Ortega de manipular las elecciones para permanecer en el poder y de querer crear una dinastía familiar haciendo vicepresidenta a su esposa, Rosario Murillo.

Maduro denuncia “emboscada”

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, afirmó ayer que su homólogo y aliado nicaragüense, Daniel Ortega, es víctima de una “emboscada”, en referencia a las protestas, y confió en que saldrá airoso.

En el inicio de sus actos de campaña de cara a las elecciones presidenciales del 20 de mayo, Maduro comparó la situación en Nicaragua con las protestas opositoras que enfrentó entre abril y julio de 2017 con saldo de al menos 130 fallecidos.

“Están enfrentando una emboscada violenta de grupos que lamentablemente le han hecho mucho daño. Como le hicieron daño a los venezolanos, le están haciendo daño a Nicaragua, violencia, incendios, balas, muertos”, expresó en una breve rueda de prensa en el estado Bolívar (sur).

El mandatario venezolano dijo estar “en comunicación permanente” con Ortega a propósito de las manifestaciones que comenzaron el pasado miércoles en rechazo al aumento en las contribuciones obreras y patronales al sistema de pensiones y se han extendido a otras ciudades del país.

“El gobierno de Nicaragua es cristiano, quiere la paz, la armonía y estoy seguro de que la va a lograr (…), va a triunfar por encima de la emboscada que han montado estos grupos violentos”, sostuvo Maduro.