“Por Avándaro y el rock chicano me hice músico”

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Anécdotas como la de Guillermo del Toro, a sus 20 años abriendo las puertas de su casa para que 700 jóvenes acudieran al primer concierto de Rostros Ocultos; o la de su guitarrista Arturo Ybarra a los 10 años, subiendo a la barda del sitio donde ensayaba la banda insignia del rock mexicano en los 70, La Revolución de Emiliano Zapata, para ver cómo tocaba, son las que se recogen en el libro Mi vida en seis cuerdas: Memorias de un rostro oculto.

Un texto en el que Arturo Ybarra, además de hacer un recorrido por los 30 años de historia de esta banda, que surgió en 1985 bajo el nombre Montana y que un año después se llamó Rostros Ocultos, aborda algunos movimientos musicales y sociales que le dieron identidad al rock facturado en México: El Festival de Avándaro, el movimiento estudiantil de 1968, el rock chicano y el rock en español, para también dejar un testimonio de esta tradición musical en el país.

“Partí de los movimientos que tuvieron una repercusión creativa como Tlatelolco, donde fueron silenciadas las voces de muchos jóvenes; el movimiento de rock en español que tuvo lugar en los 60 con figuras como Enrique Guzmán y Alberto Vázquez, hasta llegar al movimiento que se generó después del Festival de Avándaro, el rock chicano, y pasar al movimiento de rock en español que inició entre 1984 y 1986 cuando las disqueras voltearon a ver lo que se estaba cocinando en México”, detalla a La Razón, Ybarra, guitarrista de la
agrupación mexicana.

A través de la lectura de documentos, de anécdotas propias, de recortes de periódicos, fotografías y pósters, el músico y compositor, se adentra a los inicios y la evolución de Rostros Ocultos, pero también del rock en español.
Una tarea que le llevó un año entre escribir y hacer la recopilación de archivos, personales y algunos que proporcionaron fans a través de redes sociales.

“En 2014 me acerqué a la Universidad de Guadalajara, presenté el proyecto y les pareció muy interesante porque hay poca literatura escrita sobre el rock, todo lo que se ha publicado (sobre este tema) es de periodistas que han hecho algunos compendios. Para nosotros es importante que nuevas generaciones conozcan esta historia”, señala.

También afirma que este libro —con fotografías de Marco Orozco— es un homenaje a las bandas que junto con ellos se abrieron camino en disqueras que no creían en el rock en español, como Caifanes, El Tri, Tex Tex y Kenny y los Eléctricos, por mencionar algunos, así como figuras como Ricardo Ochoa, para él “uno de los héroes rock mexicano”.

“Para mí era relevante contar esta historia porque tristemente ahora las bandas vuelven a cantar en inglés, vuelven nombrar a sus grupos en inglés, la radio ha dejado de sonar el rock en español, creo que es importante dejar un testimonio de quienes fuimos protagonistas de esta historia. Hablo partiendo de mi historia personal desde que era pequeño, me tocó vivir Avándaro y Tlatelolco cuando tenía diez años, de alguna manera repercutió en mi mente cuando quise ser músico”, relata.

Rostros Ocultos, integrada por Arturo Ybarra, Cala Villa, Bola Domene y Alfonso Martínez, sigue celebrando sus 30 años de trayectoria, uno de sus próximos proyectos es el lanzamiento de su disco Monstruos, el cual presentará a finales de febrero, adelanta el guitarrista.

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