Presenta la oaxaqueña Lila Downs disco de boleros, sones istmeños, rancheras y danzones

Salón, lágrimas y deseos

Ayer, Roberto López, director de Sony Music México, presentó a los medios el nuevo álbum de Lila Downs, Salón, lágrimas y deseos (Sony Music, 2017) y precisó: “Nos satisface presentar esta nueva aventura de una vocalista y compositora que es orgullo de nuestra música tradicional. Si con Pecados y milagros en 2011 logró alzarse con el Premio Grammy, creemos que esta compilación de temas folclóricos y boleros entra al mercado fonográfico con el pie derecho”.

La voz de Lila Downs invade, a finales de los 80, los espacios de la música mexicana, en una apuesta de reivindicación de la raíces melódicas/rítmicas indígenas entonando canciones en mixteco, maya, zapoteco, purépecha, inglés, español y náhuatl.

Comprometida con las causas sociales de los pueblos aborígenes de México, su música ha tenido un animoso impacto global. “La sandunga”, “La Llorona”, “Agua de Rosas”, “La Malagueña”, “Ojo de culebra”, “La cumbia del mole” y “Tengo miedo de quererte”, entre otros temas, se han impuesto en el gusto de melómanos de Francia, España, Nueva York, Reino Unido, Canadá, México, Colombia, Austria, Argentina, Chile, Italia, Portugal, Egipto, Costa Rica…

Salón, lágrimas y deseos es una placa que irrumpe en la acuarela de la música popular mexicana, el folk-jazz y el World Music con subastas íntegras. Formato orquestal (sax tenor, sax barítono, arpa, charango, jarana, quijada, batería, guitarra eléctrica, vihuela, acordeón, bajo eléctrico, gaita, violín trombón, trompeta, tuba, teclado, voces…) de ramajes entrecruzados de variadas culturas musicales con instrumentistas de probado oficio. Dirección y arreglos del pianista cubano Aneiro Taño en producción conjunta de Lila Downs y Paul Cohen.

Miscelánea sonora de fuertes reverberaciones huapangueras, boleros, sones en las variantes jarochas, rancheras, jarana de Yucatán, valonas, jarabes y pirecuas en osada fusión con jazz, blues, rock, cumbia… Empalme de rock/jazz/dixieland con bordones de vals, habanera/danzón y zapateo en temas de marcado índice tradicional.

Trece temas rubricados por compositores que van de Agustín Lara (“Palabras de mujer”) a Álvaro Carrillo (“La mentira”, “Seguiré mi viaje”), de María Teresa Lara (“Piensa en mí”) a José Alfredo Jiménez (“Un Mundo raro”), de Rolando Hernández (“El Querreque”) a Martin Urieta (“Urge”) que se completa con la mancuerna Downs/Cohen (“Peligrosa”, “Tus pencas”, “Inmortal”, “Envidia”, “Ser paloma”, “Son de Juárez”). Duetos con Andrés Calamaro (“Envidia”), Carla Morrison (“Ser paloma”), Diego el Cigala (“Un mundo raro”), Mon Laferte (“Peligrosa”) y Banda Tierra Mojada (“Son de Juárez”).

“Heme aquí como mujer oaxaqueña y que me llamo Lila Downs. Por medio de este disco doy gracias a lo visible y lo no visible, a las cadencias, a los espíritus de la naturaleza por concedernos realizar esta grabación dedicada con fe a la riqueza de la música de México. Vengo a cantarles algunas composiciones del disco. Estoy acompañada de los músicos de la banda La Misteriosa, dirigida por el saxofonista Paul Cohen: instrumentistas cómplices en todo este trabajo”, comentó la vocalista de “Pecadora”, quien con una adormidera blanca en la cabeza ejecuto para la prensa y decenas de admiradores seis temas de Salón, lágrimas y deseo.

El mediodía se inundó de franjas oscilante entre la tradición y el jazz, entre la banda y el son jarocho. Lila Downs entrega un material de venturosa prosodia por frondosidades de la incitante música tradicional mexicana.