¿Quién quiere ser policía?

  • Tamaño de fuente: A  A  A  A  

¿Quién quiere ser policía? nos preguntaba el jueves Jorge Tello Peón en el programa Todo Personal que hacemos con Jorge Fernández Menéndez diariamente por Proyecto 40. Esa misma mañana James Clapper, director de todas las agencias de seguridad estadounidense, había dicho que aunque México ha dado importantes golpes a los cárteles, “sus capacidades militares y policiales son inadecuadas para combatir a las organizaciones del tráfico de drogas y contener la violencia criminal”.

Y el punto es decisivo porque, como decía Clepper, si bien el esfuerzo del gobierno federal es notable, todavía hay graves insuficiencias policiales e institucionales para “quebrar” al crimen organizado.

Dicen que la necesidad crea al órgano. Al principio de la actual administación la Policía Federal contaba con 10 mil elementos, hoy tiene más de 35 mil; hace poco más de diez años no existía. Mientras tanto hay unos 430 mil policías estatales y municipales que están sin coordinación, sin mandos únicos, en la mayoría de los casos mal armados y mal equipados y que suelen terminar cooptados o intimidados por el crimen. Sin una reconstrucción institucional de esos policías no se podrá recuperar la seguridad, sobre todo en el ámbito local.

También nos decía Tello en esa entrevista, que no creía que el principal problema fuera la corrupción. Es el miedo, que paraliza, intimida, que puede inclusive llevar a la corrupción por el ansia de protegerse.

El miedo también está detrás de las propuestas de negociación con el crimen. En realidad no se debería hablar de negociación, sino de rendición, subrayaba Tello Peón. Ponía un ejemplo. Un amigo que le dijo: “ya negocie, son 20 mil pesos al mes para que me protejan”. No es para que te protegan, es a cambio de que no te maten, le contestó.

La pregunta es cuál en esa lógica es el límite, hasta dónde se puede “negociar”. “¿Qué va a pasar el día que esos criminales te pidan a cambio a tu hija para no hacerte nada?”

La sociedad no se puede rendir ni pensar que la lucha contra la delincuencia y el crimen simplemente no le incumbe. Por supuesto que ahí está el miedo, y para combatirlo y para que salgamos adelante se necesita la construcción de instituciones de seguridad fuertes en el gobierno federal, pero también en los estados y municipios. Ahí necesitamos a los nuevos policías. Pero para eso se necesita doctrina y jóvenes que quieran ser policías, que sientan suficiente respaldado institucional y un proyecto de vida para ellos y sus familias, que tengan orgullo y no miedo. Hoy, ¿quién quiere ser policía?


bibibelsasso@hotmail.com

Twitter:@TodoPersonal

Compartir