“Quiero jugar el Mundial y retirarme de la selección, no jugar más”: Salcido

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Mónica Garza


A sólo 26 días de que inicie la Copa del Mundo Brasil 2014, el futbol con sus colores y sus sorpresas es tema en todas partes. Los expertos comentan con la “verdad absoluta” y los inexpertos aprenden sobre la marcha, aunque sea a través de las supervaluadas estampas que completan el Álbum de la FIFA Mundial Brasil 2014, en el que por cierto, no figura la imagen del hoy apodado “caso inesperado” Carlos Salcido.

“Quiero jugar esta siguiente Copa del Mundo y retirarme de la selección, no jugar más”, me dijo Salcido hace dos años mientras estaba concentrado para los Olímpicos de Londres 2012 a los que llegó con 32 años de edad, pero indiscutiblemente como uno de los mejores jugadores mexicanos de la última década.

Lo sorprendente de este hombre, quizá más que sus logros como futbolista, es su conmovedora historia como sobreviviente de grandes adversidades emocionales y económicas que desde niño enfrentó.

Originario de Ocotlán, Jalisco, fue el quinto de seis hijos de una madre que murió de cáncer cuando él tenía sólo 9 años.

Fue un niño maltratado por su padre y su madrastra, razón por la cual huyó de su casa a los 12 años. Encontró refugio en casa de una tía que vivía en Tlaquepaque, cerca de una central camionera, donde a los 14 años Carlos Salcido comenzó a trabajar lavando camiones. Ahí duró dos años y tuvo que renunciar porque la humedad de las botas de hule que usaba por horas, literalmente empezaron a pudrirle los pies. Esos pies que le reservaban un futuro muy distinto…

Entró a trabajar después en una ferretería ubicada en una zona popular en Guadalajara, conocida por la venta informal de autopartes que en realidad eran robadas, hasta que un día llegó la policía a hacer una redada de la que milagrosamente Carlos salió libre. Días después y desempleado, acompañó a unos amigos que iban a jugar futbol al Oro Jalisco. El equipo estaba incompleto y metieron a Carlos Salcido a la cancha, aunque éste no hubiera tocado un balón desde los 11 años. Su equipo ganó el partido, frente a la mirada atenta de Ramón Candelario, entonces Director de Fuerzas Básicas del Jalisco, que se encontraba ahí “cazando” talentos, y quien desde el primer momento vio a ese joven improvisado de físico extraordinario, que inmediatamente quiso reclutar.

“Me acuerdo que sacó mil pesos y me dijo, ¿estás trabajando?, ¿cuanto te están pagando?… En ese tiempo yo ganaba como 600… “Te vamos a pagar el doble si vienes a jugar para que veas”… recuerda Carlos Salcido con mucha nostalgia. Y es que ese sería el principio de una historia que ha rebasado todos sus deseos.

Fue poco después que José Luis Real, antiguo Director de Estructuras de las Fuerzas Básicas de Chivas, integró a Salcido a ese equipo, y éste en sólo 4 meses subió a primera división.

La escalada del jugador tapatío fue vertiginosa. Luego de su participación en el mundial de Alemania 2006, su carta subió tanto que los más importantes clubes del mundo pusieron su mirada en él. Entonces Carlos Salcido se convirtió en el segundo mexicano contratado para jugar en la primera división del PSV de Holanda.

“Si tú me dices, ¿sabías a qué país ibas? Te digo no!.. Yo no sabía ni siquiera en dónde estaba Holanda en el mapa, imagínate!”…

En el 2007 renovó su contrato con el PSV hasta el 2012 por 43 millones de dólares, pero en 2010 se anunció su salida para entrar al Fulham Football Club de Inglaterra con el que firmó por 3 años.

Pero entonces, en su casa en Londres sufrió un asalto muy traumático para su familia. Su esposa quedó muy asustada y a como diera lugar quería volver a México y que Carlos volviera con ella.

“Yo solamente me acuerdo que dije: Yo vengo a México, pero si me pagan lo que yo quiero”…

Y lo consiguió!…. Los Tigres de Nuevo León negociaron con el Fulham y Salcido volvió al futbol mexicano. Dicen que les costó 5 millones de dolares, que sin duda valieron la pena, porque Carlos fue clave para que en diciembre de 2011 Los Tigres se alzaran como campeones del torneo, después de 30 años de no conseguirlo.

Participó en las Olimpiadas de Londres 2012 donde México consiguió el oro histórico, aunque eso no le aseguraría un lugar en la selección mexicana para Brasil 2014. Sin embargo, como un “milagro” su nombre aparecio en la lista.
Una vez más el deseo de Carlos Salcido ganó sobre las circunstancias, y estará en las canchas cariocas, aunque sea sólo bailando samba para animar a sus compañeros desde la banca…

monica.garza@razon.mx
Twitter:
@monicagarzag

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