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La exdirigente sindical, durante la conferencia de prensa en un hotel de la CDMX. Foto: Cuartoscuro
La exdirigente sindical, durante la conferencia de prensa en un hotel de la CDMX. Foto: Cuartoscuro

En su primera conferencia luego de estar en prisión preventiva por cinco años y en clara alusión al sindicato del magisterio que encabeza Juan Díaz de la Torre, Elba Esther Gordillo afirmó que defenderá la dignidad de los maestros y lamentó que durante su estancia en la cárcel se le haya perseguido políticamente.

“El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) ha vivido una compleja y larga historia, pero nunca antes se había enfrentado a la autodestrucción como resultado de la abyección. En cada rincón de México, en cada escuela pública se percibe la crisis sindical. Se exige un sindicato fuerte y unido. Es preciso recuperar la fortaleza con grandeza de espíritu”, manifestó.

Asimismo, subrayó: “recuperé la libertad y la Reforma Educativa se derrumbó. En mi caso ejerceré mi libertad consciente de que mi lealtad y mi lugar ha estado y estará del lado de los maestros de México, y en defensa de la educación pública”.

Lamentó que durante su estancia en prisión se haya perseguido políticamente a los maestros, así como responsabilizado de la situación que enfrenta el país en materia de educación. Por ello pidió a los integrantes del magisterio entregarse a los niños y niñas de México con la vocación que los distingue, porque “ahora si van a ser escuchadas sus demandas”.

“Recuperé la libertad y la Reforma Educativa se derrumbó. Ejerceré mi libertad consciente de que mi lealtad y mi lugar ha estado del lado de los maestros”

Adelantó que el futuro debe plantearse sin odios ni rencores, sino privilegiando la educación: “la educación que hoy tenemos no corresponde al tiempo en que vivimos, la sociedad nos obliga a realizar cambios profundos; cambios que debemos encabezar los maestros”.

Desde el inicio de su mensaje, Elba Esther Gordillo denunció una campaña de persecución política en su contra, donde hubo acoso e injusticias según sus declaraciones.

Además, aseguró que tuvo un expediente basado en mentiras y acusaciones falsas que la hicieron ver culpable por causas que no cometió.

“La larga etapa de encierro fue también un duro y profundo aprendizaje, sin duda cambié, cambiamos todos. La dura prueba a la que fui sometida también lo fue para mi familia”

Sin embargo, dijo, el sufrimiento también lo llevaron los maestros del país porque durante su ausencia existieron actitudes que contribuyeron a que el magisterio fuera un blanco fácil; un chivo expiatorio al que se le culpó todo.

Pidió a los maestros poner lo mejor de sí, para entregarse con los niños, con la tranquilidad de que las preocupaciones o demandas que exigieron, ahora si podrían ser escuchadas: “el mundo y el país están inmersos en una profunda transformación y hemos recibido una gran lección ciudadana”.

Sostuvo que el pueblo y el magisterio deben estar a la altura de la nueva etapa de la historia de México, porque la educación que hoy tienen los niños no corresponde al tiempo en que vivimos.

“Es mejor conquistarse a sí mismo, que ganar mil batallas; hoy, esta guerrera está en paz. A las maestras y maestros de México, les ofrezco una disculpa”

Por ello, enfatizó que es la misma sociedad la que les pide cambios profundos, “cambios que debemos encabezar los maestros y maestras de México, como siempre lo hemos hecho, con claridad de miras y con el corazón abierto”.

Asimismo, Elba Esther Gordillo se comprometió con el magisterio nacional  a buscar y lograr una educación de excelencia, de equidad, integral y humanista, es decir,  de clase mundial.

Sin embargo, la exlideresa del SNTE mencionó que es justo reconocer los logros que se generaron, pero que también se han visto opacados por decisiones equivocadas.

Decenas de maestros mostraron su rechazo a Gordillo. Foto: Cuartoscuro
Decenas de maestros mostraron su rechazo a Gordillo. Foto: Cuartoscuro

Esta guerrera está en paz, asegura

Con una inquietud interior que le encendía la mirada, Elba Esther Gordillo, blandió las hojas tamaño oficio de la sentencia que le permitió salir de prisión. Estaban, curiosamente, colocadas sobre un atril de músico. La maestra las hizo sonar con un arrebato y las levantó, las exhibió. Las cámaras de fotografía sonaron y las de televisión le hicieron zoom.

Posteriormente, las regresó al sitio mostrándolas al público que estaba en el salón Castillo del hotel Presidente Intercontinental. Luego abrió las manos y clamó mientras con ellas hizo un movimiento como el de quien quiere borrar algo de la faz de la tierra: la Reforma Educativa se ha derrumbado.

Con una imagen más rejuvenecida, vistiendo un traje sastre y zapatillas de color negro, la exdirigente magisterial levantó la sentencia que la libera de los cargos por crimen organizado, lavado de dinero, operaciones con recursos de procedencia ilícita y defraudación fiscal que la mantuvieron en litigio por cinco años… “Elba, Elba, estamos contigo, maestra, maestra, te apoyamos”, fue el clamor de las decenas de maestros que llegaron a su apoyo.

Después mostró en una pantalla la foto donde aparece tras las rejas durante una audiencia y enfatizó: “aquí tienen la imagen que ha predominado durante los últimos cinco años; soy producto de una persecución política, de acoso e injusticias”, señaló en sus primeras palabras; “soy inocente, muestro a ustedes la resolución que lo acredita, recuperé mi libertad y la Reforma Educativa sé derrumbó”, gritó en tono triunfante.

“Hoy esta guerrera está en paz y a los maestros  les ofrezco una disculpa. Lamento que hayan sido sometidos a una persecución política”, manifestó.