Romo permitió construcción de obra inmobiliaria fantasma

Delegación documenta uso de papeles falsos

Éste es el edificio que se encuentra en la colonia Escandón.

En su mandato como delegado en Miguel Hidalgo, Víctor Hugo Romo permitió que la empresa fantasma del rubro inmobiliario Deviratán construyera un edificio de cinco niveles y 33 departamentos con documentación apócrifa en la colonia Escandón.

Así lo asienta el expediente del caso que integró la actual administración. El inmueble ubicado en Minería 88 fue donde David Razú, quien contendió para jefe delegacional por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), rentó uno de los departamentos.

  • El Tip: Xóchitl Gálvez, actual delegada en Miguel Hidalgo, ha dado continuidad a la investigación de los negocios del Grupo Inmobiliario Deviratán.

Para construir dicho condominio, el predio fue negociado con grupos de choque conocidos como “Los Claudios” que entraron en disputa con el líder de la Asamblea de Barrios Grupo Legaria, al mando de Rodrigo Ugarte.

Este hombre mostró su apoyo en 2011 al entonces Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, al tiempo en que presionaba al delegado en Miguel Hidalgo, el panista Demetrio Sodi, para conseguir espacios de vivienda a favor de su grupo.

Ahí conoció a Víctor Hugo Romo, quien entonces era diputado local y en 2012 pasó a ocupar el cargo de jefe delegacional en Miguel Hidalgo.

Fue entonces cuando los dos grupos ligados a Romo entraron en disputa por el predio y el perredista paró la rencilla creando la Coordinación de Derechos Humanos y ofreciéndola a Ugarte, quien quedó bajo el mando del director de Jurídico y Gobierno, David Razú.

Ya en el cargo, Romo y Razú recibieron en la ventanilla única de la Jefatura Delegacional el registro de manifestación de construcción para este predio por parte del Grupo Inmobiliario Deviratán el 14 de noviembre de 2013 para una construcción de tres niveles, 14 viviendas, 22 cajones de estacionamiento y mil 445 metros cuadrados de construcción, por el que se habrían pagado 573 mil 885 pesos por obras de conexión a servicios públicos.

Esto, según el folio FMH-B-134-13; sin embargo, la obra concluida no tuvo concordancia con la manifestación, pues Razú rentaba por 16 mil pesos mensuales el departamento 405-D, ubicado en el quinto piso, mientras que en la manifestación aseguraba que la construcción era de tres niveles.

“No tengo en este momento elementos suficientes para presumir que esté todo perfectamente en orden en el edificio, por eso voy a iniciar con mi abogado un procedimiento para rescindir mi contrato de arrendamiento, en un afán de congruencia y prefiero salirme de la propiedad”, justificó al abandonar el lugar.

La irregularidad fue descubierta con una manifestación de construcción apócrifa con el número de folio RMH-B-134-13, que no precisa el día del mes de noviembre de 2013 en que fue elaborada y recibida.

  • El Dato: El documento que entregó la inmobiliaria detalla una obra de tres niveles, 14 viviendas, 22 cajones de estacionamiento y mil 445 metros cuadrados de construcción.

En este documento consta que la construcción tendría cinco niveles, 33 viviendas, 56 cajones de estacionamiento y 2 mil 641.06 metros cuadrados totales de construcción con un pago de un millón 305 mil 475 pesos por uso de servicios públicos.

Razú abandonó el inmueble cuando era candidato a delegado bajo el argumento de no tener constancia de las irregularidades con que fue construido ni los nexos que éste guardaba con los líderes de grupos de choque.

El entonces jefe delegacional interino, Humberto Morgan, dijo reconocer que se detectaron irregularidades en el proceso de construcción, pero no cerró el caso.

La hoy jefa delegacional, Xóchitl Gálvez, ha dado continuidad a la investigación por los negocios que el Grupo Inmobiliario Deviratán llevó a cabo sin que su representante legal, Vinod Kumar Mangwani Gidwani, dé respuesta alguna, toda vez que cualquier intento por contactarlo ha sido infructuoso.