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Dmítrievich en su primer gol ayer en la inauguración del Mundial. Foto: Reuters

La fiesta de inauguración la redondeó ayer la selección de Rusia, que cumplió con creces en el partido y goleó sin complicaciones 5-0 a Arabia Saudita, en el arranque de la Copa del Mundo 2018.

La cancha del Estadio Luzhniki albergó el primer partido del magno certamen, donde el país anfitrión evitó sorpresas y que se rompiera la quiniela gracias a los goles de Yury Gazinsky, al minuto 12, Denis Cheryshev, al 43’ y 91’; Artem Dzyuba, al 71’, y otro más de Aleksandr Golovin, al 95’.

Con esta goleada, que ilusiona a los de casa, Rusia comanda el Grupo A con tres puntos, mientras que los saudíes se estancaron en cero, a falta de que los otros dos rivales del sector, Uruguay y Egipto, se midan este viernes.

Gráfico: La Razón

Rusia se presentó ante su afición con la obligación de ganar. El sorteo siempre colabora para el anfitrión y de las 31 selecciones restantes, Arabia Saudita, tal vez, era la ideal para iniciar el camino con el pie derecho y lo aprovechó.

Los rusos de inmediato se hicieron de la posesión del balón, buscaron el arco defendido por Abdullah Almuaiouf y lograron el gol antes del primer cuarto de hora para evitar complicaciones posteriores ante el rival asiático, que trataba de acomodarse y con sus argumentos crear peligro.

Un pase preciso de Aleksandr Golovin desde el costado izquierdo permitió el cabezazo de Gazinsky para poner el partido 1-0 a favor de los locales, que tuvieron un comienzo prometedor en ésta, su Copa del Mundo.

Hasta el minuto 20, los saudíes se animaron al frente para apenas acercarse al arco del experimentado Igor Akinfeev cuando el más talentoso de Arabia, el 10, Mohammed Alsahlawi, se quedó cerca de rematar franco al gol, pero el zaguero Ilya Kutepov tuvo un cruce fundamental.

El buen momento de la selección local, junto a la algarabía en la tribuna, decayó un poco debido a que Alan Dzagoev se tuvo que retirar lesionado y se dio el ingreso de Denis Cheryshev antes de la media hora de partido.

Gráfico: La Razón

Previo al descanso, el propio Cheryshev firmó un golazo para dar tranquilidad a Rusia. El exjugador del Real Madrid tomó el balón dentro del área, recortó con estilo a Mohammed Alburayk y a Omar Hawsawi y sacó zurdazo imposible para Almuaiouf, en un 2-0 merecedor de un comienzo mundialista.

En el complemento, los rusos bajaron el ritmo y eso permitió a Arabia Saudita tener más la pelota, situación que provocó la acción más clara del visitante con un centro raso que no alcanzó a empujar Taisser Aljassam.

Esa disminución de intensidad del equipo dirigido por Stanislav Cherchesov dio pauta a algunos silbidos de los seguidores locales.

De tal manera que los rusos reaccionaron, conscientes de esa exigencia de su público y acordándose de que la diferencia de goles será vital para definir el pase a la siguiente ronda. Así, consiguieron el 3-0 con testarazo del recién ingresado Artem Dzyuba en la primera pelota que tocaba.

Si bien por lapsos Rusia no fue la aplanadora que se podría esperar, tuvo la eficacia para completar la fiesta en el inicio mundialista con dos golazos que decretaron la goleada. El 4-0 conseguido por Cheryshev, quien logró su doblete con disparo de tres dedos y el 5-0 de Aleksandr Golovin en obra de tiro libre.

Dmítrievich en su primer gol ayer en la inauguración del Mundial. Foto: Reuters

De esta forma Rusia aumentó la ilusión como país anfitrión, aunque consciente de que después Egipto y Uruguay le exigirán más; mientras que Arabia Saudita deberá mejorar notablemente o al menos pelear para no volver a recibir una goleada.

El árbitro del encuentro fue el argentino Néstor Pitana, quien tuvo una labor aceptable y amonestó al ruso Aleksandr Golovin, así como al árabe Taisser Aljassam.

Con este resultado el conjunto local sumó tres unidades y se coló hasta la cima del Grupo A y así espera el resultado de hoy entre Uruguay y Egipto para saber cómo cierra la primera fecha de la justa veraniega que arrancó ayer.

  • El Dato: El timonel ruso dijo al término del partido, sentirse ilusionado por lo que vio ayer con su equipo, pero no se confía ni asegura que ya tengan el pase.