“No sé si hay luz; tengo hijos”: víctima de Irma

Seis millones de personas regresan a Florida

“No sabemos si tenemos electricidad y no podemos volver a casa hasta saberlo con seguridad porque tengo dos hijos pequeños”, cuenta a La Razón Marta Izuel, una española residente en Miami que se refugió en un hotel-búnker de Orlando. La noche del pasado miércoles ella y su familia abandonaron su casa en South Miami y condujeron hasta Orlando: “Llegamos sobre las cuatro y media de la madrugada”.

Marta relata que van a tener que comprar una motosierra “para cortar los árboles que han caído al jardín”. En las fotos que le enviaron sus vecinos tras el desastre se puede apreciar “un montón de barro y cosas que han llegado volando al jardín”.

Irma se fue de Florida, pero dejó una estela de destrucción e inundaciones. Cuando llegó a este estado del sur tenía la categoría 5, la más letal. Ayer por la tarde el huracán ya se había debilitado a la uno. Pero eso no supuso una tregua para los residentes de Florida.

Más de 6.2 millones de hogares y negocios permanecían sin electricidad debido a los vientos del gigante. Y la previsión apunta a que más hogares sufrirán restricciones de luz en las próximas horas. Las autoridades advirtieron de que llevará semanas restablecer el servicio a todos los residentes de Florida.

“¿Cómo vamos a sobrevivir así?”, se preguntó Gwen Bush mientras caminaba con el agua por la cintura después de salir de su casa en busca de los soldados de la Guardia Nacional. “¿Qué va a ocurrir ahora? No lo sé”, se respondió a sí mismo después del paso del huracán. Al cierre de esta edición no se había facilitado una cifra oficial de víctimas mortales.

En su camino hacia el noroeste de Florida, Irma dejó vientos de hasta 136 kilómetros por hora que se extendían hasta 665 kilómetros, con casas destruidas, árboles arrancados, calles inundadas, barcas arrastradas hasta la tierra, postes de electricidad caídos y grúas de obra en el suelo.

El Centro Nacional de Huracanes advirtió ayer del peligro de marejadas ciclónicas en Florida que pueden anegar áreas cercanas a la costa habitualmente secas, elevando el nivel del mar hasta casi dos metros.

El lunes los primeros equipos de emergencia empezaron a acudir al rescate de los damnificados en Florida que no habían sido evacuados. También comenzaron las valoraciones de los daños causados por el desastre natural, considerado entre los diez peores de la historia de EU.

En los Cayos, donde primero se sintieron los rugidos de Irma, el domingo por la mañana, con vientos de más de 200 kilómetros por hora, los equipos de salvamento fueron puerta por puerta para comprobar el estado de los vecinos. En Coral Gables, cerca del casco viejo de Miami, sólo se veían árboles. Más de 640 kilómetros al norte, en Jacksonville, al menos 46 personas habían tenido que ser rescatadas de sus hogares prácticamente sumergidos en agua.

En las próximas horas el desafío será mantener las zonas afectadas a salvo de saqueos. El lunes se había detenido a 32 personas en todo el estado de Florida por intentar robar pequeños negocios y casas vacías.

Las autoridades también investigarán los casos de abandono de animales y estudiarán la posibilidad de presentar cargos contra sus dueños.

La Casa Blanca estrena jefe de comunicación

Hope Hicks, 28 años, la nueva directora de comunicación de la Casa Blanca, trabajó para la Trump Organization y fue una de las primeras que se unieron a la campaña del magnate inmobiliario.

La joven, que ocupa ese puesto de manera provisional desde hace varias semanas, fue confirmada en sus funciones de forma permanente, indicó ayer a la AFP un funcionario del Ejecutivo.

El cargo de director de comunicación tradicionalmente está menos expuesto que el de portavoz, quien es el rostro cotidiano del presidente estadounidense. Desde la salida en julio de Sean Spicer la portavoz ha sido Sarah Huckabee Sanders, de 34 años.

Cercana al presidente, Hope Hicks tendrá una tarea difícil en una Casa Blanca donde la comunicación está marcada por el ritmo de los tuits, en estilo y tono muy personales, del inquilino de la oficina oval.

Hicks es la tercera persona en ocupar el puesto después de que Mike Dubke dimitiera en mayo, y de Anthony Scaramucci, quien tuvo un rápido paso por ese cargo.