Sus Satánicas Majestades prenden fuego al foro sol

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Justo el día que muchos celebraron el Pi (3/14) se cumplió el término de la espera. Aunque llegaron desde el viernes, anoche asistieron a la cita con sus más de 50 mil fanáticos.

Sus Satánicas Majestades ofrecieron el primero de sus dos conciertos en la Ciudad de México. Para llegar a ellos fue necesaria esa penitencia que implica el arribo al Foro Sol.

Ya sea en transporte público o en auto propio, los minutos se hacían eternos. Pero el destino estaba cerca al ver a los primeros “viene viene” y vendedores de todo tipo de mercancía con la mítica lengua estampada. “Le sobran o le faltan”, repetidamente, es como un mantra de bienvenida.

Ya dentro del recinto el ir y venir, los reencuentros y la emoción. No como en el 95, esta vez es diferente. Sin embargo al apagarse las luces los gritos no podían contenerse. Un video con imágenes de luchadores y lugares de México y los Stones a lo largo de su historia, el preludio.

Una voz anunció “Lady and gentlemen: The Rolling Stones”. Los primeros acordes de “Start Me Up” dieron inicio formal al concierto. La banda de rock and roll de todos los tiempos regresaba después de 10 años ante un foro lleno. Sin embargo, la expectativa no fue como la de los países anteriores que visitaron.

La noche continuó con “It’s Only Rock’ Roll”, un himno para “la gente joven” de la discoteca de la entonces Radio Capital. Y lágrimas rodaron por las mejillas de más de un contemporáneo de los Stones.

Los riffs de Richards, con sus ya famosos tenis verdes, encantaron a la audiencia, y fue él quien se llevó los aplausos más sonoros en cada acercamiento
de la cámara.

“Hola México, hola güey”, en español dio la bienvenida Jagger a la velada Stone. Ya en la parte final del Olé Tour, nombrado así por los cánticos argentinos que tanto han encantado a la banda.

Ronnie Wood revitalizado dándose vuelo en el escenario que de vez en vez sirvió para hacer bromas con su compinche Keith.

“Hace 10 años que no veníamos a México. Es chingón estar de vuelta. Antes tomábamos tequila, ahora tomamos mezcal”, platicó Jagger.

En “Out of Control”, la complicidad Jagger-Richards, armónica-guitarra, respectivamente, quedó una vez más de manifiesto. La dupla inseparable que miles de veces se ha peleado y reconciliado, pero que a estas alturas de la vida se ven más cómplices que nunca en el escenario. Y cómo no, con 53 años tocando juntos y viviendo aventuras de todo tipo.

“Are you Feeling Good?”. Y tras los gritos y aplausos del público Jagger anuncia: “ahora canción que votaron ‘Street Fighting Man’”. Con maracas y todo, los Stones complacen a sus seguidores al hacerlos bailar y cantar.

Con “Wild Horses” acústico hacen un momento íntimo y de retrospección. Mientras que otros lo pasan por alto. Los que se la pasan platicando toda la canción y al final gritan como locos.

Pero el armagedón llegó con “Paint in Black”, una de las rolas más esperadas y emblemáticas de la banda. Siguió “Honky town”, acompañada de un coro general y los aplausos para Darryl Jones en el bajo.

“La estamos pasando bien en México. Sean Penn vino al hotel a entrevistarme pero me escapé”, bromeó Jagger. Y agregó: “Fuimos a las pirámides pero lo mejor fue cuando fuimos a las luchas”.

Al presentar “en Guitarra y voz mi compadre Keith Richards” dio pie a que él cantara con guitarra acústica junto a Wood.

En “Midnight rambler”, Jagger se destrampó en un baile frenético que más de uno quisiera poder realizar.

Los Rolling Stones, que juntos suman más de 280 años, siguen siendo la banda de rock más grande del mundo.

Hasta el filo de las 11:00 habían ejecutado “Miss You”, “Gimme Shelter”, “Jumpin’ Jack Flash”, “Sympathy for the Devil”, “Brown Sugar”, “You Can’t Always Get What You Want”. Los músicos británicos cerraron su primer concierto en la capital con el himno “Satisfaction”.


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->http://www.razon.com.mx/IMG/mk/infoLR/entre26150316A.jpg]


México los cautivó
desde finales de los 90

Por Adriana Góchez

adriana.gochez@razon.com.mx

En enero de 1995, tres décadas después de su fundación, Mick Jagger, Keith Richards, Watts y Ronnie Wood regalaron a sus fans mexicanos un espectáculo en el que hubo un despliegue tecnológico: títeres de gran tamaño se movían al ritmo de las canciones que los consagraron a nivel mundial.

Alrededor de 260 mil espectadores asistieron a la primera visita a tierra azteca de Sus Satánicas Majestades, los días 14, 16, 18 y 20 de enero, en el Autódromo Hermanos Rodríguez, actualmente conocido como Foro Sol, como parte de su gira Voodoo Lounge. En esa ocasión la banda telonera fue Caifanes, que en aquel tiempo promocionaba su álbum El nervio del volcán.

Los músicos aprovecharon esa visita para grabar el video “I go Wild”. La locación que eligieron fue el ex templo de San Lázaro en el Barrio de la Candelaria. De este hecho fue testigo el fotógrafo mexicano Fernando Aceves.

Tres años después de este concierto, los Rolling Stones regresó a México con su tour Bridges to Babylon. En esa ocasión, los intérpretes de “Paint it black” eligieron al Tri para abrir sus conciertos. Su contacto con los fans —alrededor de 130 mil— y con los medios fue más hermético: no ofrecieron rueda de prensa.

La tercera visita de la agrupación fue en 2006 con Fobia como telonera en el Foro Sol y Alejandra Guzmán en Monterrey. En ese concierto, el repertorio incluyó: “Happy”, “Brown Sugar”, “Satisfaction” y “Midnigth”, entre otras. De acuerdo con crónicas de ese año a Jagger se le vio bailando y saltando en el escenario, ante casi 95 mil asistentes a ambos foros. Además, la propuesta escénica ya no tuvo la espectacularidad de los anteriores eventos.