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Foto: Autocosmos

Luego de varios meses de espera, por fin la Tiguan R-Line 2018 se suma a la oferta de Volkswagen, justo para llenar ese espacio entre las versiones Confortline y Highline.

Mecánicamente no hay cambios, pues utiliza el mismo 1.4 litros TSI con 150 hp y 184 lb-pie de torque, asociado a una caja de doble clutch y seis velocidades que envía la potencia al eje frontal.

En el apartado estético sí encontramos algunos cambios. Los rines son de 19 pulgadas, las fascias son totalmente al color de la carrocería, salvo por las entradas de aire que tienen un terminado en color negro piano. En los costados, los estribos también van al color de la carrocería y llevan un discreto perfil cromado. Si bien no se trata de cambios mayores, la R-Line logra una apariencia tremendamente atractiva.

  • El Dato: La tercera  fila de asientos pueden ingresar siete pasajeros y así disfrutar su comodidad.

Para competir de frente con las versiones más equipadas de CR-V, Koleos, Escape, Sportage y demás, la Tiguan R-Line mantiene elementos como la pantalla táctil de 8”, con excelente resolución y compatibilidad con Apple Carplay y Android Auto.

Asimismo, gana el quemacocos panorámico y las vestiduras en piel, con lo que prácticamente podríamos decir que no habría queja alguna. El aire acondicionado no es de accionamiento automático (le habría venido increíble el de 3 zonas de la Highline) y en segundo término, el portón trasero no es de accionamiento eléctrico. Este último faltante no pareciera ser demasiado problemático, hasta que te das cuenta que una de las integrantes de la redacción es tan bajita que le costaba mucho cerrar la cajuela.

En cuanto a la comodidad de los pasajeros, la Tiguan R-Line es excepcional en ese apartado. El espacio para las piernas en la banca trasera es gigante y mismo caso del área de carga quizá el único aspecto a mencionar ahí es que la plaza central sacrifica un poco la comodidad, debido a que el túnel de la trasmisión es muy grande.

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