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El escritor Jorge Volpi en la entrevista con La Razón el miércoles pasado (Foto: Carlos Olivares Baró)

Un jurado, presidido por Fernando Savater e integrado por los escritores Mathias Enard y Sergio del Molino, la cineasta Claudia Llosa, el librero Emilio Achar y la editora Pilar Reyes, decidió el 31 de enero pasado, por mayoría de voto, que Una novela criminal, de Jorge Volpi, era acreedora del Premio Alfaguara de Novela 2018.

“Se ha premiado un fascinante relato sin ficción del caso Cassez-Vallarta que durante años conmovió a la sociedad mexicana y llegó a generar un incidente diplomático entre Francia y México. Rompiendo con todas las convenciones del género, el autor coloca al lector y a la realidad frente a frente, sin intermediarios. El narrador es tan sólo el ojo que se pasea sobre los hechos y los ordena. La perplejidad de lo real domina la narración”, comunicaba el dictamen resolutivo.

Noticia que produjo expectación entre los lectores: Alfaguara esclarecía que “todo lo que se narra en este libro galardonado ocurrió así: los personajes son seres de carne y hueso; la historia desentraña una ingente tarea de documentación”. Por su parte, Savater precisaba: “El narrador galardonado entrega un retrato duro de los atolladeros de la autoridad y la corrupción, así como los tardos mecanismos de la administración de justicia en México”.

Esa mañana del último día de enero de 2018, el autor de En busca de Klingsor, asediado por los reporteros, advertía: “Es un texto cercano a Truman Capote, Emmanuel Carrère o Norman Mailer. Novela sin ficción en que la búsqueda de la verdad es una constante. Una novela criminal ha sido uno de mis grandes retos como escritor”.

A raíz de la aparición en México de Una novela Criminal, Jorge Volpi conversó con La Razón.

 

Gráfico: La Razón de México

Comentan que usted es ‘el Dylan del Premio Alfaguara’ al ganarlo con un largo reportaje, no con una novela… Eso mismo le dijeron a  Truman Capote por A sangre fría. Él contestó que había escrito una novela sin ficción. Ahí están Norman Mailer,  Rodolfo Walsh, Javier Cercas o Emmanuel  Carrére. A finales de los 60 aparece esta tendencia de ajustar el relato literario con elementos periodísticos.    

Se entra a su libro y la turbación protagoniza un recorrido en que se confrontan verdad y  justicia...  El hilo conductor es precisamente la oposición que existe en nuestro país entre ‘veracidad y justicia’ en un procedimiento legal.  Me interesó indagar cómo también hay ‘víctimas’ de los engranajes de la administración de justicia y del abuso del poder: Vallarta y Cassez lo ejemplifican.   

¿Por qué decidió contar desde la primera persona narrativa? Opté por un ‘yo discreto’, preferí que los acontecimientos hablaran con la estrategia de ese ‘yo’ en papel de intermediario que acota, sugiere, se asoma de vez en cuando.

Dos momentos de ‘estrategia literaria’: recurrencia de ‘Sostiene’, en guiño a Tabucchi, y cuando  el narrador detalla lo que sabe y lo que no sabe del caso… La intención era conformar una cadencia en la repetición de ‘sostiene’ como en la novela del italiano. Cuando el narrador confiesa lo que sabe y lo que no sabe propicia una especie de resumen, a mitad del libro, que ayuda al lector a recapitular todo lo que ha leído.

Gráfico: La Razón de México

Algunos lectores esperaban más detalles de las ‘relaciones íntimas’ entre Vallarta y Cassez… No era el objetivo. El narrador dosifica algunos detalles de esa relación: cómo se conocieron, el noviazgo, el rompimiento por parte de Cassez, los celos y el machismo de Vallarta… Pero todo como parte integral del relato.

¿Está usted preparado para la controversia que se augura?  Totalmente. Sé que es un texto que va a molestar a muchos. Todo lo que expongo se apega a la verdad. Reitero que, de igual manera que hay víctimas de los secuestradores, también las hay del abuso del poder.

¿Una historia sin ‘final’? El proceso no ha terminado: Vallarta sigue detenido. ¿Existió la banda del Zodiaco o fue una invención de la policía? No puede haber un final frente a tantas interrogantes. Por eso este ‘final literario’: “Israel avanza por el patio de cemento hacia la última reja de El Altiplano. Frente a él se extiende la vasta polvareda de la tarde”.

Fragmento

Una novela criminal (Arranque)

Jorge Volpi

Editorial: Alfaguara, 2018 Género: Novela documental

A veces la mejor forma de empezar una historia es con otra. Para narrar el enrevesado periplo de Israel Vallarta y Florence Cassez, los protagonistas de esta novela documental o de esta novela sin ficción, primero necesito dirigir la mirada hacia un personaje en apariencia secundario: su nombre es Valeria Cheja, acaba de cumplir 18 años y estudia en una preparatoria privada de la Ciudad de México. Una adolescente de clase media como tantas: vanidosa, avispada, fiestera, ávida de mundo. Observémosla la mañana del 31 de agosto de 2005: el cabello negro, la camiseta blanca y los pants azules con jaspes también blancos del uniforme. Valeria suele pasar por sus amigas en el Seat rojo que le regalaron sus padres, pero hoy debe exponer en su primera clase y prefiere marcharse sola, consciente de que cada mañana la Ciudad de México se transforma en un campo de batalla donde millones de automovilistas se rebasan y amontonan en filas interminables a una velocidad que rara vez excede los veinte kilómetros por hora.

El aire fresco golpea su rostro cuando, cerca de las 07:40, sale al patio, arroja su mochila en el asiento del copiloto, toma su lugar frente al volante y enciende el motor. Entre su casa y el Colegio Vermont median unos veinte kilómetros y Valeria sabe que, si no se da prisa, el trayecto puede tomarle el doble de tiempo. La joven toma San Francisco Culhuacán y, poco antes de doblar hacia Taxqueña, un Volvo blanco se detiene intempestivamente frente a su auto. La joven supone que el conductor ha sufrido una avería y frena en seco; por el retrovisor se percata de que una camioneta negra bloquea el paso a sus espaldas. El susto apenas le permite distinguir a los dos enmascarados que descienden del automóvil. Uno de ellos estrella la ventanilla de su lado izquierdo, le grita que no se mueva y la amenaza con una pistola en tanto el otro la obliga a pasarse al asiento trasero del vehículo y se acomoda al volante; un tercer sujeto aborda la van negra.

 

Carlos Olivares Baró

Carlos Olivares Baró

Carlos Olivares Baró es columnista fundador de La Razón. Ha publicado la novela La Orfandad del Esplendor y el libro de textos periodísticos Un Sintagma por Aquí, un Estribillo por Allá. Profesor universitario y conferencista de música y literatura en varias instituciones culturales de México. Sus textos han aparecido en publicaciones de España, Cuba, Puerto Rico y México. Publica en este diario semanalmente las columnas de reseñas y comentarios de discos y libros, El Convite y Las Claves.
Carlos Olivares Baró

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