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Foto: Autocosmos

Hablando en particular de la Toyota C-HR 2018, tenemos que es una SUV con un atrevido diseño y con un aspecto importante al momento de la decisión de compra. Emplea la nueva plataforma global de Toyota, TNGA, lo que asegura, según la marca, confiabilidad, durabilidad y buena calidad.

Mecánicamente ofrece un motor de 2.0L de cuatro cilindros con 148 Hp y 142 Lb-pie de par; éstos se ajustan a una transmisión automática CVT con modo manual. Esta caja permite obtener tres modos de manejo: Eco-Normal-Sport.

Por dentro, esta SUV ofrece un diseño moderno y atrevido con materiales en plástico de calidad de aceptable; los insertos son tipo piano e imitación aluminio. El volante está forrado en piel. Algo peculiar es que tiene elementos de diseño que llaman la atención, como los rombos en el techo y el tramado de los mismos en paneles de puertas.

Cuenta con aire acondicionado bizona, encendido como apertura presencial, el volante posee ajuste de altura como profundidad, trae rines de aluminio de 17” y freno de mano eléctrico. 

Gráfico: La Razón de México

La Toyota C-HR 2018 posee un estéreo de seis bocinas con pantalla táctil de 7” (los gráficos lucen algo viejos, la operación es fácil, aunque la visualización de la misma podría ser mejor); cuenta con BT, reproduce MP3 y posee entrada USB. No es compatible con Android Auto ni con Apple CarPlay.

Posee diversos espacios para guardar cosas, cuenta con cuatro en cada puerta, trae uno muy amplio debajo del descansabrazo central y uno pequeño para colocar el celular.

Recordemos que no está pensada en ofrecer espacio, pues es más para uso personal.

En cuanto a capacidad de carga, encontramos que la cajuela es de 297 litros; el volumen sí es poco, por lo que si buscas espacio en este rubro, no es la opción. La disposición de los asientos posteriores es 60/40 y se pueden plegar, lo que aumenta la capacidad hasta los 1,030 litros.                                                                                           

Conduciendo esta SUV, de entrada, te percatas de que con la caja CVT no te da una aceleración rápida; al contrario, es escalonada y el vehículo se toma cierto tiempo para alcanzar una velocidad razonable; esto por supuesto limita su capacidad de rebase.

Lo anterior se aminora muchísimo si empleas el modo sport con el que cuenta, otorgando una mejor aceleración a alta revoluciones; eso sí: merma por supuesto el consumo de combustible. Ya que tocamos ese tema, si buscas todo lo contrario, cuenta con el modo Eco para obtener un mejor rendimiento, el cual aproximadamente es de 13 km/l.

Respecto a la dirección, es dócil y llega percibirse algo artificial. La suspensión hace un buen trabajo, equilibrando el vehículo en curvas, el balanceo ocasionado por el elevado centro de gravedad está presente, no raspa en ningún tope por la buena altura del chasis y frena a la orden del pedal.

En sí, el manejo de la Toyota C-HR es muy suave, pensado en el confort; se siente bien fabricado, aunque la insonorización no es tan buena, pues el ruido de la transmisión sí se mete el habitáculo, pero eso es lo de menos con una camioneta tan completa.